La geopolítica con Washington

ElAvance | 14 mayo 2026

El acuerdo firmado entre República Dominicana y Estados Unidos sobre el tránsito temporal de personas provenientes de terceros países ha generado debate, pero debe analizarse desde una perspectiva estratégica y no únicamente emocional. Según lo explicado por el canciller Roberto Álvarez, no se trata de un “tercer país seguro” ni de migración permanente, sino de un mecanismo limitado, temporal y controlado bajo supervisión dominicana.

Más allá del tema migratorio, el acuerdo refleja el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países. La República Dominicana se consolida como uno de los principales aliados de Estados Unidos en el Caribe, lo que puede traducirse en cooperación en materia de seguridad, apoyo frente a la crisis haitiana, mayor inversión y fortalecimiento económico y diplomático. Esta alianza debe analizarse y, al pensar sus resultados, en el largo plazo, no en el inmediato.

Las preocupaciones de la población son legítimas y el Gobierno tiene la responsabilidad de garantizar controles estrictos y transparencia en el proceso. Sin embargo, en un contexto internacional complejo, este tipo de alianzas también representan oportunidades estratégicas para el país, siempre que se manejen preservando plenamente la soberanía nacional.