Un Código para nuestro tiempo

ElAvance | 28 julio 2026

Finalmente, la República Dominicana tiene un nuevo Código Penal. Después de décadas de debates, aplazamientos e intentos fallidos, el país deja atrás una legislación que ya no respondía a las realidades del siglo XXI y adopta un marco jurídico más actualizado, más completo y, en muchos aspectos, más justo. La incorporación de nuevos delitos, una mayor protección para las mujeres, los niños y las víctimas, el endurecimiento de las sanciones contra el crimen organizado y la corrupción, y la adaptación a fenómenos como el ciberacoso y las estafas financieras demuestran que la justicia también debe evolucionar junto con la sociedad.

Como toda gran reforma, el nuevo Código no es perfecto. Ninguna legislación lo es. Sin embargo, lo importante es que el país ya cuenta con una herramienta moderna sobre la cual seguir construyendo. En ese sentido, la decisión del Poder Ejecutivo de crear una comisión de seguimiento y socialización integrada por juristas de reconocido prestigio, académicos y representantes de la sociedad constituye una muestra de madurez institucional. Lejos de cerrar el debate, abre un espacio para evaluar la aplicación de la ley y proponer, con rigor técnico y consenso, las mejoras que la experiencia aconseje incorporar.

Mientras tanto, conviene recordar una verdad tan sencilla como vigente: el Código Penal está hecho para sancionar a quienes violan la ley, no para quienes la respetan. Como ocurría con la legislación anterior, quien no hace lo mal hecho no tiene por qué temer. Punto y bolita. Hoy corresponde mirar hacia adelante, aplicar la nueva legislación con responsabilidad y permitir que el país cuente, por fin, con un sistema penal más acorde con los desafíos de nuestro tiempo.