Los partidos y el 2028

ElAvance | 10 agosto 2026

La reciente convención de delegados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), celebrada bajo el nombre de Orlando Jorge Mera, una figura que fue sinónimo de madurez, templanza y conciliación a lo interno del partido. Resulta simbólico que una convención dedicada a su memoria concluyera con una plancha única, fruto del consenso entre los distintos sectores del partido. Más allá de la elección de dirigentes, el proceso proyectó una imagen de organización, estabilidad y madurez política que raras veces se observa en la vida partidaria dominicana.

Toda organización tiene derecho a definir su estrategia y su liderazgo, pero cuando esas decisiones se toman privilegiando el acuerdo sobre la confrontación, el beneficiario también es el sistema democrático. La distribución interna de responsabilidades y el consenso alcanzado permiten interpretar que el oficialismo comienza a delinear con mayor claridad su ruta hacia las elecciones de 2028 y la visión con la que buscará presentarse nuevamente ante el electorado. Esa capacidad para ordenar la casa y reducir las tensiones internas representa, sin duda, una fortaleza política.

Ahora el escenario cambia para la oposición. Mientras el oficialismo parece haber avanzado en la construcción de una estructura y un camino definidos, las principales fuerzas opositoras aún enfrentan importantes retos de liderazgo y organización. En la Fuerza del Pueblo continúan las interrogantes sobre su proceso de sucesión y la consolidación de nuevas figuras, mientras que el Partido de la Liberación Dominicana sigue inmerso en el debate sobre su renovación y el liderazgo que encabezará su futuro. La democracia se fortalece cuando existen partidos organizados, con propuestas claras y liderazgos sólidos. Si algo dejó esta convención del PRM es la sensación de que la carrera hacia el 2028 ya comenzó y que, para algunos, el camino parece estar mucho más despejado de lo que muchos imaginaban.