Las aceras también son ciudad

ElAvance | 12 agosto 2026

Cuando hablamos de movilidad solemos pensar en avenidas, elevados, túneles y grandes obras viales. Sin embargo, olvidamos la infraestructura más básica y democrática de todas: las aceras. Son ellas las que conectan al ciudadano con su ciudad, las que permiten caminar con seguridad, llegar a una parada de autobús, visitar un comercio o simplemente salir a ejercitarse. Lamentablemente, en gran parte de la República Dominicana las aceras han dejado de cumplir esa función. Muchas están deterioradas, ocupadas por vehículos, negocios informales o construcciones improvisadas, obligando a los peatones a caminar por las calles y exponerse diariamente a accidentes.

Esta realidad golpea especialmente a quienes más protección necesitan. Un adulto mayor, una persona con discapacidad, una madre con un coche de bebé o alguien con movilidad reducida enfrenta enormes dificultades para desplazarse por nuestras ciudades. Una sociedad verdaderamente inclusiva no se mide únicamente por las grandes inversiones que realiza, sino por la facilidad con la que cualquier ciudadano puede recorrer sus espacios públicos con dignidad y seguridad. Recuperar las aceras no es un asunto estético; es una cuestión de derechos, accesibilidad, seguridad vial y calidad de vida.

Ha llegado el momento de impulsar un verdadero plan nacional de recuperación de aceras. Las alcaldías, el Gobierno central, los desarrolladores inmobiliarios y los propios ciudadanos deben asumir esta tarea como una prioridad. Construir aceras amplias, continuas, accesibles y libres de obstáculos debe formar parte de toda política urbana moderna. Las ciudades del futuro no serán las que tengan más carriles para vehículos, sino las que mejor traten a quienes caminan por ellas. Porque una ciudad que obliga a sus ciudadanos a caminar por el medio de la calle es una ciudad que todavía tiene una deuda pendiente con su gente.