¡Cuidado! Ahí viene una patana

Victor Herasme | 05 mayo 2026

Santo Domingo, RD.-Observar vehículos pesados circulando a alta velocidad por las carreteras y autopistas de la República Dominicana es una escena tan común que de tanto repetirse, ya una gran parte de la población la percibe como algo normal, pero nada más alejado de la verdad.

Lo grave es que esta imprudencia, que pone en peligro de muerte a cualquiera que conduzca cerca de un tráiler o un camión, no es la única que cometen estos temerarios del volante.

Basta salir a las calles y poner un poco de atención para notar que entre muchos camioneros las normas que rigen son precisamente las violaciones a las reglas del tránsito.

En tal sentido, es fácil ver camiones sobrecargados, con luces insuficientes, con neumáticos desgastados, circulando por espacios prohibidos para vehículos de carga e incurriendo en muchas otras infracciones.

El manejo imprudente por parte de conductores de vehículos de carga tiene en muchas ocasiones consecuencias fatales.

Un caso reciente con saldo mortal ocurrió apenas el pasado 13 de abril cuando dos personas que se desplazaban en una motocicleta perdieron la vida al colisionar con un camión en la autopista Duarte a su paso por la ciudad de La Vega.

Asimismo, es de triste recordación el suceso registrado el 31 de agosto del 2025 en la comunidad La Ceiba del municipio de Higüey, específicamente en lacarretera La Ceiba–Otra Banda, en el que el conductor de un camión recolector de basura, propiedad de una empresa privada, impactó una camioneta en la que viajaban varias personas que regresaban de un servicio religioso. El resultado no pudo ser más trágico; ocho personas fallecieron y 12 resultaron heridas. El hecho quedó registrado en video.

Accidente en La Ceiba, provincia Altagracia, que dejó 8 personas fallecidas.

Otro caso desgarrador que causó gran conmoción en la sociedad dominicana y que involucró al chofer de una patana ocurrió la mañana del 29 de noviembre del 2023 en la carretera Sánchez, tramo Quita Sueño, de Haina.

Momento en que la patana impacta el autobús en Quita Sueño de Haina que dejó 10 fallecidos y 17 heridos.

El día no tenía mucho de haber despuntado cuando Camilo Confesor Terrero Cuevas venía transitando a alta velocidad por la referida vía. Un autobús del transporte público se encontraba un poco más adelante recogiendo pasajeros.

Camilo Confesor Terrero Cuevas, conductor de la patana que impactó
al autobús en Haina.

Algunos acababan de abordar el vehículo para dirigirse a sus lugares de trabajo sin siquiera imaginar que la muerte les rondaba. El tráiler lo impactó y segundos después el autobús se encontraba en el fondo de un precipicio. 10 personas murieron y otras 17 resultaron heridas. Cámaras de seguridad grabaron la dantesca escena.

Así quedó la escena del autobús impactadopor una patana en Haina.

Aunque muchas veces la cifra de muertos y heridos no es tan elevada, lo cierto es que las colisiones con saldo fatal en las que se ven involucrados camioneros son tema de casi todos los días.

Alta velocidad

La circulación a alta velocidad por parte de choferes de transporte de carga se evidencia en lugares como el malecón de Santo Domingo y la avenida Francisco Caamaño Deñó.

Los conductores que transitan por estas vías, principalmente en horas de la noche cuando el tráfico está mucho más liviano, deben hacerlo con exceso de cuidado para no ser impactados por un tráiler o un camión que viene "como la jonda del diablo" como se dice popularmente.

Los accidentes en los que están involucrados vehículos pesados son frecuentes
en las carreteras y autopistas del país.

El reglamento 10979

En busca de implementar acciones que contribuyan a reducir la alta siniestralidad en el país en el que resulten involucrados vehículos pesados, en julio del año 2020, el entonces presidente Danilo Medina emitió el Decreto No. 258-20 que aprueba el Reglamento de Transporte de Cargas No. 10979.

En su artículo 54 el documento establece una serie de medidas en procura de garantizar la seguridad vial entre las que se destacan:

Los vehículos de transporte de carga, no podrán exceder los setenta kilómetros por hora (70 km/h) en las carreteras troncales y cincuenta y cinco kilómetros por hora (55 km/h) en las carreteras secundarias y terciarias, aunque la señalización de velocidad indicada en las vías públicas sea mayor. Por el contrario, cuando la velocidad indicada en las vías públicas sea menor a la establecida en el presente literal, los vehículos de transporte de carga tienen que transitar a la velocidad establecida en la señalización.

En toda autopista y carretera de más de un carril en un solo sentido será obligación que todo vehículo pesado transitar siempre por el carril de la derecha, excepto al pasar a otro vehículo que se conduzca en la misma dirección o cuando se disponga a doblar a la izquierda, en una intersección o para entrar en un camión privado.

Los vehículos pesados que transiten por autopista y carretera deberán mantener una distancia no menor de ciento cincuenta metros (150 m) del vehículo que va delante de acuerdo a lo establecido en el artículo 224 de la Ley núm. 63-17. 3.

En toda vía pública urbana de más de dos carriles en un solo sentido será obligación que todo vehículo pesado transite siempre por cualquiera de los dos (2) carriles vecinos de la derecha, excepto al pasar a otro vehículo que se conduzca en la misma dirección o cuando se disponga a doblar a la izquierda, en una intersección.

La circulación general de vehículos pesados en las zonas urbanas será regulada por normativas particulares dictadas por el INTRANT en coordinación con cada ayuntamiento.

Los trenes de carretera (unidades articuladas o dobles colas) deberán llevar un rótulo de ciento veinte centímetros (120 cm) de largo por treinta y cinco centímetros (35 cm) de ancho en fondo naranja y bordes rojos, ambos reflectivos, con letras negras de diez centímetros (10 cm) de alto y quince milímetros (15 mm) de trazo, que indique: “PRECAUCIÓN VEHICULO EXTRA LARGO”.

Las placas metálicas deben estar en la parte trasera del camión y los remolques o semirremolques, en un lugar visible, limpias y con los aditamentos reflectantes de fábrica que permitan identificar su numeración, sin perjuicio a lo que establecen los artículos 161 y 165 de la Ley núm. 63-17. 7.

Las unidades del transporte garantizarán que la flota vehicular utilizada para esos fines cumpla con los requisitos técnicos básicos para circular de manera segura en las vías, protegiendo la integridad física de las personas, para lo cual deben realizar mantenimiento periódico a dicha flotilla dando prioridad a las áreas indicadas a continuación: a) Neumáticos. b) Sistema de frenos. c) Luces delanteras y traseras. d) Cintas reflectantes. e) Sistema de enfriamiento. f) Alineación del tren direccional y balanceo de neumáticos. g) Sistema de lubricación y aceite del motor. h) Filtros de aire y de aceite.

Los vehículos que transporten carga suelta en las vías públicas tendrán la carga debidamente asegurada y cubierta con una lona, toldo encerado o lienzo, que la cubra totalmente de manera que esta no se derrame o disemine, causando peligro para los demás usuarios de la vía, a la atmósfera y a la salud de la población.

Los conductores de vehículos de transporte de carga deberán de conducir con un grado de alcoholemia de 0.0 gramos de alcohol por litro de sangre o 0.0 miligramos por litro (mg/1) en el aire espirado, según resulte de la alcoholimetría realizada por los agentes de la DIGESETT, conforme a los límites de alcoholemia establecidos en el párrafo del artículo 258 de la Ley núm. 63-17 10.

Los vehículos pesados de transporte de carga deberán cumplir con la inspección técnica vehicular y, a partir del año de su fabricación no podrán exceder en servicio el plazo de vida útil de treinta (30) años.

Los vehículos que excedan los años de vida útil no podrán obtener el marbete de inspección técnico vehicular ni podrán operar como vehículos para el transporte de cargas, conforme las disposiciones del artículo 41 de la Ley núm. 63-17. 11.

Los vehículos pesados de transporte de carga se exceptúan de lo establecido en el numeral 1 del artículo 235 de la Ley núm. 63-17, a los fines de garantizar la seguridad vial en razón de su peso y dimensión. Los mismos ante el intento de girar en una vía pública deberán aminorar la velocidad, o si procede la maniobra, a la mayor brevedad posible apartarse del borde de la vía para dejar libre el tránsito.

De su lado, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) reiteró la prohibición del tráfico de camiones de carga por las Zonas de Acceso Restringido (ZAR), como parte de las medidas orientadas a regular la circulación vehicular, reducir riesgos y prevenir accidentes en áreas urbanas de alta congestión.

La institución informó que esta disposición se ejecuta en coordinación con la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), con el objetivo de ordenar el transporte pesado y garantizar la seguridad de conductores, peatones y usuarios de las vías.

Asimismo, el Intrant señaló que sostuvo un encuentro con representantes de un grupo de camioneros que se manifestó, a fin de escuchar sus inquietudes y reiterar que el tránsito de camiones por estas zonas no está permitido. La entidad indicó que dará seguimiento al caso para verificar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

Finalmente, precisó que los manifestantes no pertenecen a la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), organización con la que mantiene coordinación permanente en temas del transporte de carga, y reafirmó que continuará fortaleciendo los controles en las ZAR para garantizar una movilidad segura y ordenada.

Entretanto, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) ha recocido limitaciones en la aplicación del reglamento 258-20.

Mucho desorden y poca regulación

El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (Fenattransc), Mario Díaz, abogó por la implementación de un plan nacional más estricto para regular a los conductores del transporte pesado en la República Dominicana, al advertir sobre diversas irregularidades que, según afirmó, contribuyen al aumento de accidentes en las vías.

Mario Díaz, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos.

Entrevistado por El Avance Media, Díaz sostuvo que en el sector circulan conductores “de diferentes nacionalidades, indocumentados y sin licencia”, quienes, según dijo, operan vehículos de carga a cualquier hora del día y la noche, en algunos casos bajo los efectos del alcohol o sustancias controladas, y a alta velocidad.

El dirigente sindical señaló que estas condiciones se presentan “ante la vista de las autoridades sin que se apliquen consecuencias”, lo que a su juicio agrava la siniestralidad en las carreteras del país.

Asimismo, planteó que junto con la regulación de los conductores debe implementarse la inspección técnico-vehicular obligatoria para los camiones, al afirmar que una gran parte de estos vehículos circulan en condiciones inadecuadas.

Sostuvo que alrededor del 60 % de los camiones presenta fallas mecánicas y deficiencias en neumáticos, frenos, iluminación y emisiones, lo que, según dijo, no solo incrementa el riesgo de accidentes, sino también la contaminación ambiental.

Díaz también aseguró que en el sector existe una débil supervisión de las condiciones laborales de los conductores y criticó que, en muchos casos, la prioridad de control se centra en el pago de cuotas sindicales o empresariales, sin fiscalización efectiva de la idoneidad de quienes manejan los vehículos.

Señaló además que la debilidad en la aplicación de las normas ha permitido que resoluciones de tránsito, como las que restringen la circulación de camiones en el Malecón del Distrito Nacional en determinados horarios, no se cumplan de manera efectiva. En este aspecto señaló que las circunvalaciones han sido diseñadas para desviar el tránsito pesado, pero que en la práctica muchos camiones continúan circulando por estas vías.

Deploró que los camioneros tampoco respetan la prohibición de utilizar los túneles y elevados, señalando que esta situación ha quedado evidenciada en videos difundidos en redes sociales.

Finalmente, llamó a las autoridades a reforzar la supervisión y establecer sanciones más estrictas en casos de infracciones y violaciones a las normativas de tráfico.

El gran reto

La circulación de vehículos pesados en la República Dominicana continúa siendo un factor de alto riesgo en la seguridad vial, no solo por el exceso de velocidad, sino también por el incumplimiento recurrente de normas técnicas y operativas establecidas para este tipo de transporte.

Aunque existen marcos regulatorios, las cifras muestran que su aplicación enfrenta serias limitaciones y garantizar una movilidad más segura en las vías del país plantea el reto de fortalecer la fiscalización, mejorar los mecanismos de control y promover una mayor responsabilidad en todos los actores del sector.

Las ruedas que mueven la economía del país no pueden seguir siendo un arma letal avanzando velozmente en las carreteras y autovías del país.