América Latina gira a la derecha en 2026 ¿Seguirá la tendencia?

Victor Herasme | 01 septiembre 2026

América Latina atraviesa en 2026 un giro político marcado por el avance de fuerzas de derecha, centroderecha y conservadoras en varios de los principales procesos electorales del año.

Costa Rica, Perú y Colombia han dejado resultados que apuntan hacia un cambio de orientación política en la región. En los tres casos, los nuevos gobiernos o mandatarios electos han planteado como prioridades la seguridad ciudadana, el combate al crimen organizado, el fortalecimiento de la inversión privada, el crecimiento económico y una mayor firmeza frente a la delincuencia y los grupos armados.

El fenómeno se produce después de un ciclo en el que buena parte de América Latina estuvo gobernada por fuerzas progresistas o de izquierda. El escenario de 2026 muestra, sin embargo, un electorado más preocupado por la inseguridad, el costo de vida, el empleo, la estabilidad institucional y el crecimiento económico.

A este nuevo mapa se suman dos procesos electorales que todavía pueden modificar el balance regional: Brasil y Haití.

Brasil celebrará sus elecciones generales el 4 de octubre, con una eventual segunda vuelta presidencial el 25 de octubre, mientras que Haití tiene previsto acudir a las urnas el 13 de diciembre, con un eventual balotaje el 21 de febrero de 2027.

La definición de ambos procesos será fundamental para determinar hasta qué punto el giro hacia la derecha se consolida como una de las principales tendencias políticas de América Latina.

Costa Rica: Laura Fernández consolida el oficialismo y evitó segunda vuelta

Costa Rica fue uno de los primeros países de la región en confirmar un cambio político hacia la derecha en 2026.

Laura Fernández es la presidenta de Costa Rica desde el pasado 8 de mayo.

La politóloga Laura Fernández Delgado, candidata del derechista Partido Pueblo Soberano, ganó las elecciones presidenciales en primera vuelta y posteriormente asumió como la presidenta número 50 de Costa Rica, para el período 2026-2030.

Fernández obtuvo el 48,5 % de los votos, de acuerdo con los resultados divulgados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), superando ampliamente a sus principales adversarios.

Resultado presidencial

  • Laura Fernández: 48,5 %
  • Álvaro Ramos: 33,3 %
  • Claudia Robles: 4,8 %

El resultado permitió a Fernández evitar una segunda vuelta debido a que la legislación costarricense establece un umbral del 40 % para ganar la Presidencia en primera ronda.

La candidata oficialista superó ese límite por más de 8 puntos porcentuales, convirtiendo la elección en una victoria contundente.

Mayoría legislativa

El triunfo no se limitó a la Presidencia.

El Partido Pueblo Soberano obtuvo 30 de los 57 escaños de la Asamblea Legislativa, lo que le proporciona una mayoría significativa para impulsar parte de su programa de gobierno.

La distribución incluyó además:

  • Partido Liberación Nacional: 18 escaños
  • Frente Amplio: 7 escaños
  • Otros partidos: 2 escaños

La mayoría oficialista puede convertirse en uno de los principales factores de gobernabilidad durante el período 2026-2030.

El factor seguridad

La campaña estuvo fuertemente condicionada por el deterioro de la seguridad y el crecimiento del crimen organizado.

Fernández construyó buena parte de su propuesta alrededor de políticas de “mano dura”, incluyendo:

  • reformas judiciales;
  • fortalecimiento de las fuerzas de seguridad;
  • posibles estados de excepción;
  • construcción de una cárcel de máxima seguridad;
  • medidas contra las organizaciones criminales.

La continuidad del “rodriguismo”

Fernández representa la continuidad política del expresidente Rodrigo Chaves, quien no podía buscar la reelección inmediata.

En su primer discurso, la nueva mandataria definió su triunfo como una expresión de la “continuidad del cambio” y llamó a la oposición a mantener una actitud propositiva.

Su programa también contempla medidas económicas como la venta de determinados activos estatales y el impulso de un tren eléctrico metropolitano.

Primera mujer que recibe la banda presidencial de otra mujer

Con 39 años, Laura Fernández se convirtió en la segunda mujer presidenta de Costa Rica.

Su juramentación tuvo además un componente histórico: fue realizada por la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, convirtiéndose en la primera ocasión en que una mujer juramenta a otra como presidenta del país.

Fernández recibió la banda presidencial en una ceremonia celebrada en el Estadio Nacional.

2. Perú: Keiko Fujimori gana por apenas 49.641 votos

El segundo gran movimiento hacia la derecha se produjo en Perú, donde Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, ganó una de las elecciones presidenciales más cerradas de las últimas décadas.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) completó el 100 % del recuento de las actas después de más de tres semanas de escrutinio.

Un resultado prácticamente dividido en dos

Fujimori obtuvo:

  • 50,135 %
  • 9.223.396 votos

Mientras que el candidato izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanzó:

  • 49,865 %
  • 9.173.755 votos

La diferencia fue de apenas:

49.641 votos.

En términos porcentuales, la distancia fue de aproximadamente 0,27 puntos porcentuales.

Un escrutinio de 22 días

La elección se celebró el 7 de junio, pero el resultado definitivo demoró debido al procesamiento de actas observadas y los recursos presentados durante el proceso electoral.

El recuento se extendió durante 22 días, en una contienda en la que Roberto Sánchez llegó a mantener ventaja en determinados momentos del escrutinio antes de que Fujimori recuperara terreno en la etapa final.

Aunque la ONPE concluyó la contabilización, el resultado debía ser formalmente proclamado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

El regreso de una dinastía política

Keiko Fujimori, de 51 años, alcanzó finalmente la Presidencia después de haber perdido tres elecciones presidenciales anteriores.

Su victoria representa además el retorno al poder de una familia que marcó profundamente la política peruana durante las últimas décadas.

Su padre, Alberto Fujimori, fue presidente del país y continúa siendo una figura altamente controversial y divisiva en la sociedad peruana.

Keiko, sin embargo, evitó centrar su discurso inaugural en la figura de su padre.

Primera mujer elegida directamente

La victoria tiene además una dimensión histórica.

Keiko Fujimori se convirtió en la primera mujer elegida directamente por los peruanos para ocupar la Presidencia.

La anterior presidenta, Dina Boluarte, llegó al cargo mediante sucesión constitucional tras la destitución de Pedro Castillo.

Fujimori recibe un país profundamente polarizado y con una historia reciente de crisis institucional.

En apenas 10 años, nueve personas han ocupado la Presidencia peruana, reflejo de la inestabilidad política que ha caracterizado al país.

En su discurso inaugural, Fujimori afirmó que sus principales prioridades serían:

  • combatir la inseguridad ciudadana;
  • enfrentar los efectos de El Niño;
  • recuperar la estabilidad;
  • promover la unidad nacional.

“Hay un solo Perú”, sostuvo en un llamado a superar la división política.

Su administración tendrá como uno de sus principales desafíos romper el ciclo de crisis presidenciales, enfrentamientos con el Congreso y procesos de destitución que han caracterizado al país.

3. Colombia: Abelardo de la Espriella representa un giro de rumbo después de Gustavo Petro

Colombia constituye otro de los casos centrales del nuevo mapa político latinoamericano.

El abogado y empresario Abelardo de la Espriella ganó las elecciones presidenciales y posteriormente asumió la Presidencia para el período 2026-2030, poniendo fin al ciclo de cuatro años del gobierno de Gustavo Petro.

Una elección extremadamente cerrada

De la Espriella obtuvo aproximadamente:

  • 49,66 %

Mientras que el candidato oficialista Iván Cepeda alcanzó:

  • 48,70 %

La diferencia fue inferior a 250.000 votos y la elección fue una de las más ajustadas desde la instauración de la segunda vuelta presidencial en Colombia.

Un cambio de modelo

El triunfo de De la Espriella supone un giro respecto al proyecto político de Gustavo Petro.

El nuevo gobierno plantea como ejes:

  • seguridad;
  • reducción de la burocracia;
  • fortalecimiento de la empresa privada;
  • atracción de inversión;
  • crecimiento económico;
  • fortalecimiento del sector energético;
  • endurecimiento de la lucha contra los grupos armados.

De la Espriella llegó a la Presidencia sin haber ocupado anteriormente un cargo de elección popular. Su trayectoria se desarrolló principalmente como abogado y empresario, con una fuerte exposición pública y vínculos con sectores empresariales y políticos.

Durante la campaña defendió una agenda de libre empresa, seguridad y fortalecimiento institucional.

También prometió:

  • impulsar la exploración de petróleo y gas;
  • atraer inversión nacional y extranjera;
  • revisar algunas reformas del gobierno Petro;
  • reducir cargas regulatorias;
  • fortalecer la seguridad.

4. La posesión de De la Espriella: un mensaje de “orden, autoridad y libertad”

El nuevo presidente colombiano rompió con la tradición al realizar su investidura en Cali, y no en Bogotá.

Abelardo de la Espriella se juramentó como presidente de Colombia el pasado 7 de agosto.

La ceremonia tuvo dos escenarios principales:

  1. Universidad Santiago de Cali
  2. Cantón Militar Pichincha

En su primer discurso presidencial afirmó:

“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”.

El mandatario presentó además su concepto de “Patria Milagro”, asociado a una nueva etapa económica y política.

El giro económico

De la Espriella habló de una “regeneración económica” basada en:

  • iniciativa privada;
  • inversión;
  • confianza;
  • creación de empleos dignos;
  • fortalecimiento empresarial.

El sector privado y los mercados estarán atentos a la composición de su equipo económico, especialmente en áreas como Hacienda, Comercio y Minas y Energía.

Seguridad: el principal eje

Uno de los mensajes más contundentes de su discurso estuvo dirigido a los grupos armados ilegales.

El nuevo mandatario afirmó que la opción del diálogo estaba “completamente agotada” y anunció una política de mayor contundencia contra las organizaciones criminales.

También planteó combatir los cultivos ilícitos mediante fumigación con herbicidas de última generación, bajo el argumento de que estos no afectarían la salud humana ni el medioambiente y respetarían las decisiones de la Corte Constitucional.

Una toma de posesión con fuerte dispositivo de seguridad

Más de 11.000 efectivos fueron desplegados en Cali para garantizar la seguridad del acto.

De ellos, alrededor de 3.500 estuvieron concentrados en la universidad donde se realizó la primera parte de la ceremonia.

La investidura reunió aproximadamente 2.500 asistentes.

Entre los invitados internacionales estuvieron los presidentes de:

  • República Dominicana;
  • Argentina;
  • Ecuador;
  • Paraguay;
  • Chile;
  • Honduras;
  • Panamá.

También asistió el rey de España, Felipe VI.

El expresidente Gustavo Petro no acudió a la ceremonia.

5. Brasil: la gran elección pendiente del giro político regional

Si Costa Rica, Perú y Colombia ya muestran cambios hacia gobiernos de derecha o conservadores, Brasil representa la gran incógnita del mapa político latinoamericano de 2026.

Lula da Silva y Flavio Bolsonaro se medirán en las elecciones programadas para el 4 de octubre.

Las elecciones generales están programadas para el 4 de octubre de 2026.

En caso de que ningún candidato obtenga la mayoría necesaria, la segunda vuelta presidencial será el 25 de octubre de 2026.

Lula frente a Flávio Bolsonaro

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), buscará la reelección. Su principal rival será el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).

La particularidad de esta elección es que Lula será el único de los 13 candidatos presidenciales que competirá respaldado formalmente por una coalición de partidos.

El mandatario contará con el apoyo de seis organizaciones políticas de izquierda.

Flávio Bolsonaro, en cambio, competirá en primera vuelta únicamente con el respaldo de su partido.

Una ventaja en propaganda

El sistema electoral brasileño distribuye el tiempo gratuito de propaganda en radio y televisión en función de la representación de los partidos en la Cámara de Diputados.

Según las estimaciones disponibles, Lula tendrá aproximadamente un 20 % más de tiempo de exposición mediática que Bolsonaro.

Solo cuatro candidatos tendrán acceso a espacios gratuitos de propaganda bajo las reglas correspondientes:

  • Lula;
  • Flávio Bolsonaro;
  • Ronaldo Caiado;
  • Augusto Cury.

Una elección decisiva

Brasil es el país que puede determinar si el giro hacia la derecha observado en otros países latinoamericanos se consolida o encuentra un contrapeso.

Una victoria de Lula mantendría a una de las principales economías de la región bajo un gobierno de izquierda.

Una eventual victoria de Flávio Bolsonaro, en cambio, reforzaría considerablemente el bloque conservador latinoamericano y profundizaría la tendencia observada en otros países.

Por eso, la elección brasileña será uno de los principales acontecimientos políticos de América Latina en 2026.

6. Haití: elecciones después de una década, pero bajo una enorme incertidumbre

El otro gran proceso pendiente es el de Haití, aunque su naturaleza es completamente diferente.

Mientras Brasil enfrenta una disputa electoral entre proyectos políticos claramente definidos, Haití intenta recuperar las bases mismas de su institucionalidad democrática.

El país no celebra elecciones desde 2016 y permanece sin un presidente electo desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021.

Nueva fecha electoral

El Consejo Electoral Provisional anunció que las elecciones presidenciales y legislativas se realizarán el 13 de diciembre de 2026.

Una eventual segunda vuelta presidencial está prevista para el 21 de febrero de 2027.

El cronograma contempla además la publicación de los resultados definitivos el 7 de marzo de 2027.

Calendario electoral haitiano

  • Registro de candidatos: 20 de agosto al 2 de octubre
  • Campaña electoral: 5 de octubre al 12 de diciembre
  • Primera vuelta: 13 de diciembre
  • Resultados preliminares: 19 de diciembre
  • Segunda vuelta: 21 de febrero de 2027
  • Resultados definitivos: 7 de marzo de 2027

Sin embargo, las propias autoridades electorales han advertido que el calendario dependerá de dos condiciones fundamentales:

seguridad y recursos financieros.

7. El gran obstáculo haitiano: la violencia

La principal diferencia entre Haití y los demás procesos electorales de la región es que la incertidumbre no está centrada únicamente en quién ganará las elecciones, sino en si será posible realizarlas.

Una elección condicionada por la seguridad

9. ¿Existe realmente una “ola de derecha” en América Latina?

Los resultados de 2026 permiten hablar de una tendencia regional, aunque sería simplista afirmar que todos los países están siguiendo exactamente el mismo camino.

La inseguridad se ha convertido especialmente en un factor electoral decisivo.

En Costa Rica, el crimen organizado fue uno de los principales temas de campaña. En Colombia, la lucha contra los grupos armados constituye una de las prioridades del nuevo gobierno. En Perú, Keiko Fujimori colocó la seguridad entre sus principales objetivos.

Esto indica que el voto latinoamericano de 2026 no se explica únicamente por una disputa ideológica entre izquierda y derecha. También responde a una preocupación creciente por orden, seguridad, estabilidad y resultados económicos.

Seguirá la tendencia hacia la derecha

La tendencia todavía está abierta. Brasil será la gran prueba electoral, porque una victoria de Lula podría funcionar como contrapeso al avance conservador, mientras que un triunfo de Flávio Bolsonaro profundizaría considerablemente ese giro.

Haití representa el otro gran desafío, no solo por definir su orientación política, sino por el enorme reto de recuperar unas elecciones democráticas después de una década y en medio de una grave crisis en todos los órdenes.