Cuando nadie manda, manda el desorden

ElAvance | 23 abril 2026

Periodistas de El Avance acudieron al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) en busca de respuestas, pero encontraron una escena parecida a la de Poncio Pilato y un mar de quejas. Unos delegan la responsabilidad, otros alegan falta de personal. Mientras tanto, en las calles, los motoristas imponen sus propias reglas, cada vez con más desorden y sin temor a la autoridad.

La falta de agentes no puede seguir siendo la excusa. No se necesita un gran despliegue para comenzar a cambiar la realidad, sino voluntad y constancia. Basta con que, día a día, se fiscalice en cada semáforo, en cada esquina, en cada vía donde se violan las normas. El ejemplo del uso del cinturón de seguridad lo demuestra, cuando se aplica la ley de forma sostenida, el comportamiento cambia.

El país no necesita más diagnósticos, necesita acción. Cada día sin fiscalización es un espacio ganado por el caos. La solución está en aplicar la ley sin excepciones y con firmeza. La sociedad respaldará a quienes se atrevan a tomar esta decisión. Porque mientras las autoridades dudan, los motoristas —hoy apandillados— siguen controlando las avenidas del país.