Las tarjetas y subsidios del gobierno para el pueblo: "El negocio de capa perros"

ElAvance | 20 octubre 2026

Arelis García López

Terapeuta Familiar y Educadora

La ignorancia del pueblo es un recurso en el cual se invierte una enorme cantidad de presupuesto para sostenerlo; aun así, el beneficio de quienes hacen esa inversión supera con creces lo invertido.

Les hago unas preguntas:

¿Conocen ustedes el verdadero significado del presupuesto nacional?

¿Por qué, si existe una planificación para su destino, siempre hay que tomar prestado para aumentarlo?

¿Por qué las obras más costosas van a los lugares donde hay menos votantes?

¿Por qué los políticos en campaña andan a pie y siempre tienen un empleo que prometer a cada ciudadano del barrio marginal que visitan?

¿Por qué siempre los funcionarios salientes o entrantes cancelan a todos los empleados en puestos estratégicos para nombrar a su séquito personal?

La respuesta es simple: porque el pueblo de la base hace el negocio de capa perros.

El pueblo cuenta con miles de millones de pesos que pertenecen a su progreso social y personal, pero como no recibió la preparación para administrarlos, decide "contratar" a un grupo para que lo haga por él. El problema radica en que le entregamos el país con todos nuestros recursos y, a cambio, ellos nos dejan caer migajas para que nos arrastremos al recibirlas.

Esa limosna institucionalizada no nos permite observar de frente la gran estafa de un sistema que utiliza nuestra ignorancia y buena fe para evitar que despertemos y dejemos de pagarles para que se queden con los beneficios a los que, como ciudadanos, todos tenemos derecho.

El "capa perros" del barrio cobraba 5 centavos por capar cada perro y le pagaba 10 centavos a los muchachos que se lo atrapaban.

Según él, ganaba tiempo para hacer el trabajo, pero en realidad perdía vida y dinero al realizarlo. Así somos los dominicanos: les creemos a los políticos de turno cada cuatro años para que "atrapen nuestros propios perros".

Cierro con otra pregunta:

¿Vendrá alguien a gobernarnos a quien realmente le convenga que el pueblo se eduque, para que así aprenda a supervisar a sus empleados —llamados gobernantes— en esta gran empresa denominada pueblo?

Te leo en los comentarios.