Yayo Sanz Lovatón afirma RD mantendrá competitividad pese a arancel de EE. UU. y resalta diálogo bilateral

ElAvance | 30 julio 2026

Santo Domingo, RD.– El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, expresó su confianza en que la República Dominicana superará con éxito el impacto del arancel de 12.5 % impuesto por Estados Unidos a determinados productos, asegurando que el país “va a terminar muy bien, sin perder un ápice de competitividad”.

El funcionario explicó que la medida responde a una política estadounidense orientada a reforzar controles sobre productos vinculados al trabajo forzoso, en línea con la estrategia comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump. En ese contexto, destacó que el Gobierno dominicano mantiene un diálogo activo con las autoridades estadounidenses con el objetivo de lograr condiciones más favorables.

Sanz Lovatón subrayó que cerca del 40 % de las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos permanece exento de este arancel, gracias a los beneficios del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta), así como a la diversificación de la oferta exportadora nacional.

Pese al entorno internacional, el ministro resaltó el desempeño positivo del sector exportador. Indicó que durante el primer semestre de 2026 las exportaciones alcanzaron los 7,897.8 millones de dólares, reflejando un crecimiento interanual de 14 %, en continuidad con el aumento de 11.3 % registrado en 2025, cuando se totalizaron 14,374 millones de dólares.

“El país no ha perdido competitividad y debemos mantenernos vigilantes para que eso no ocurra en el futuro”, afirmó.

El titular de Industria y Comercio insistió en que la estrategia del Gobierno se centra en preservar la relación comercial con Estados Unidos, principal socio económico del país. Recordó que alrededor del 60 % de las exportaciones dominicanas se destinan a ese mercado, además de ser el mayor emisor de turistas y origen de más de 10,000 millones de dólares anuales en remesas.

En ese sentido, descartó medidas de reciprocidad arancelaria, enfatizando la necesidad de actuar con “sensatez” para no afectar una relación que calificó de estratégica y vital para la economía nacional.

Como parte de las acciones institucionales, el Poder Ejecutivo emitió el decreto 502-26, orientado a fortalecer los mecanismos de prevención del trabajo forzoso. La disposición refuerza las facultades aduaneras para identificar mercancías vinculadas a estas prácticas, mejorando la posición del país en las discusiones comerciales internacionales.

Presión por combustibles y revisión legal

En otro orden, Sanz Lovatón señaló que el manejo de los precios de los combustibles ha representado uno de los mayores desafíos de su gestión, debido a su impacto directo en la inflación. Informó que el Gobierno ha destinado cerca de 25,000 millones de pesos en subsidios para contener las alzas de los hidrocarburos.

Adelantó que, junto al sector privado y sindical, se trabaja en una revisión de la Ley de Hidrocarburos, con el objetivo de adecuarla a las condiciones actuales del mercado energético.

Comercio chino bajo vigilancia

El ministro también abordó el impacto del comercio internacional, especialmente la creciente presencia de productos chinos en los mercados globales. Señaló que esta situación responde a políticas de subsidio estatal en China que generan condiciones de competencia desigual.

Indicó que el Gobierno dominicano ha reforzado las medidas para proteger la producción local y enfrentar el comercio ilícito, incluyendo restricciones a la participación de empresas de capital chino en proyectos estratégicos como infraestructuras aeroportuarias y viales.

Sanz Lovatón sostuvo que estas acciones forman parte de una política orientada a resguardar el aparato productivo nacional, sin desconocer la importancia del capital extranjero en el desarrollo económico.

Finalmente, reiteró el compromiso de las autoridades de continuar fortaleciendo la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más exigente.