Vicealmirante Cabrera Ulloa es el terror de los narcos; la DNCD acumula récords en incautación de drogas en los últimos 6 años

Victor Herasme | 13 agosto 2026

Santo Domingo, RD.-La lucha contra el narcotráfico en República Dominicana ha registrado un notable incremento en los resultados operacionales durante los últimos años, con cifras de incautaciones que evidencian el fortalecimiento de las acciones de persecución, interdicción y cooperación internacional. En el centro de esta estrategia se encuentra el vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), cuya gestión ha estado marcada por importantes decomisos y una estrecha coordinación con organismos de seguridad nacionales e internacionales.

Vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa

Los registros oficiales permiten dimensionar el cambio. En 2019, las autoridades dominicanas incautaron 12,308.67 kilogramos de distintas sustancias narcóticas.

Para 2022, los decomisos superaron las 31 toneladas, mientras que ese mismo año se produjo uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico en la historia del país: la ocupación de 9,588 kilogramos de una sustancia presumiblemente cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo, en Boca Chica.

El cargamento estaba distribuido en 320 sacos ocultos en dos contenedores de bananas procedentes de Guatemala y con destino a Bélgica.

Decomiso de 9.5 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo, el mayor en la historia del país.

En 2023, la DNCD reportó la incautación de 24,814.91 kilogramos de drogas dentro del territorio nacional y otros 6,694.95 kilogramos ocupados en el exterior mediante la colaboración con autoridades internacionales. Ese año, Cabrera Ulloa destacó además que República Dominicana alcanzó el tercer lugar mundial en extradiciones por narcotráfico, con 59 personas extraditadas.

La tendencia ascendente se consolidó en 2024, cuando la DNCD, con el respaldo de las Fuerzas Armadas, la Procuraduría General de la República, la Policía Nacional, organismos de inteligencia y agencias internacionales, decomisó 44,348 kilogramos de diferentes drogas.

De ese volumen, 37,714 kilogramos correspondieron a cocaína y 6,377 kilogramos a marihuana. También fueron ocupadas cantidades de crack, hachís, heroína, tusi, metanfetaminas y otras sustancias controladas.

En 2025, las autoridades reportaron más de 48.3 toneladas de drogas incautadas mediante operaciones conjuntas y cooperación internacional. El balance consolidado alcanzó 48,335 kilogramos, incluyendo 17,041 kilogramos ocupados con el apoyo de países aliados.

Los resultados continuan en 2026. Solo entre enero y junio, la DNCD confiscó 24,139.53 kilogramos de sustancias controladas, un aumento de 33.76 % respecto al mismo período de 2025, cuando se habían ocupado 18,047.61 kilogramos.

Un cambio significativo en los resultados

El impacto de esta estrategia también queda reflejado en una comparación histórica. Un informe denominado “Comparación Estadística 2004–2020 y Gestión Actual” estableció que entre el 16 de agosto de 2004 y el 16 de agosto de 2020 fueron incautados 77,526.11 kilogramos de drogas.

En contraste, entre el 16 de agosto de 2020 y el 20 de octubre de 2025 se ocuparon 227,824.08 kilogramos, para un incremento de 194 %. Al incorporar los 67,373.79 kilogramos decomisados internacionalmente con colaboración dominicana, el volumen superó las 295 toneladas.

Estas cifras colocan la gestión de Cabrera Ulloa dentro de una etapa de intensificación de la lucha contra las redes del narcotráfico, con énfasis no solo en los decomisos, sino también en el intercambio de inteligencia, las operaciones marítimas, aéreas y terrestres y la coordinación con organismos internacionales.

El respaldo del presidente Abinader

El presidente Luis Abinader reconoció públicamente los resultados alcanzados por Cabrera Ulloa. El 6 de febrero de 2025 lo designó como figura central para encabezar, junto con Estados Unidos, los esfuerzos destinados a frenar la expansión de las sustancias controladas.

Luis Abinader presidente de la República.

Durante un encuentro con el entonces secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, Abinader defendió la designación al señalar que el “impresionante récord” de Cabrera Ulloa lo avalaba para liderar esta nueva etapa de la lucha antidrogas.

La decisión reforzó el papel de la DNCD como uno de los principales organismos dominicanos en la persecución del narcotráfico y profundizó la cooperación con las autoridades estadounidenses.

Reconocimiento de Estados Unidos

El reconocimiento internacional a esta estrategia también se hizo evidente el 3 de julio de 2026, cuando la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur de Estados Unidos (JIATF-S) felicitó al Gobierno dominicano por los resultados alcanzados en la lucha contra organizaciones criminales transnacionales.

En una comunicación dirigida al vicealmirante Cabrera Ulloa, el contralmirante Jeffrey K. Randall destacó la integración de inteligencia, la cooperación regional y la postura proactiva de República Dominicana frente a las amenazas transnacionales.

El oficial estadounidense resaltó, además, las operaciones autónomas y los aportes de inteligencia de la DNCD, así como el desempeño superior al 90 % de su plataforma de patrullaje aéreo, marítimo y terrestre.

Una gestión marcada por la cooperación

Más allá de las toneladas de drogas ocupadas, la gestión de Cabrera Ulloa se ha caracterizado por una estrategia basada en la coordinación entre la DNCD, las Fuerzas Armadas, la Procuraduría General de la República, la Policía Nacional, los organismos de inteligencia y las agencias internacionales.

Los resultados acumulados muestran una evolución importante en la capacidad de respuesta del Estado dominicano frente al narcotráfico, especialmente ante organizaciones que utilizan el territorio nacional como punto de tránsito para movilizar grandes cargamentos hacia otros mercados.

La magnitud de los decomisos, el incremento sostenido de las operaciones y el reconocimiento de organismos internacionales sitúan al vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa como una de las principales figuras de la política antidrogas dominicana de los últimos años.

Más que una sucesión de grandes incautaciones, las cifras reflejan una estrategia de persecución que ha elevado la presión sobre las estructuras del narcotráfico y ha convertido la cooperación internacional y la inteligencia en piezas fundamentales de la respuesta dominicana.