Una oposición peligrosa

ElAvance | 09 diciembre 2024

En una democracia, cada actor tiene un rol que cumplir. La oposición no es la excepción, ya que debe actuar como un ente fiscalizador, señalar errores y ofrecer soluciones aplicables a la realidad. Sin embargo, en la práctica, la oposición dominicana ha adoptado una estrategia peligrosa: criticar sistemáticamente todos los proyectos y acciones del partido oficialista, muchas veces sin sustancia, sin propuestas concretas y, en ocasiones, basándose en informaciones que no pueden ser comprobadas.

Esta estrategia parece estar diseñada para alimentar el morbo presente en las plataformas sociales, lo que genera repercusiones negativas en el corto, mediano y largo plazo. Daña la calidad del debate político, pone en peligro la democracia y afecta la difusión de información veraz, esencial para la construcción de una sociedad informada.

El mayor peligro radica en que esta práctica mina la confianza de los ciudadanos en la clase política, una tendencia que lleva años en aumento. La oposición dominicana debe reflexionar sobre su estrategia y redirigir sus esfuerzos hacia un papel constructivo. La crítica es valiosa cuando está fundamentada, ya que obliga al gobierno a mejorar y a rendir cuentas. Sin embargo, las críticas vacías perjudican no solo al oficialismo, sino también a la oposición misma. Es hora de recuperar un debate político de altura en la República Dominicana, donde las ideas y propuestas prevalezcan sobre los ataques sin fundamento.