Una educación sin ruidos

ElAvance | 14 agosto 2026

En la política dicen que el Ministerio de Educación es difícil de manejar, y la historia de los incumbentes que han pasado por la posición da prueba de ello. Sin embargo, la gestión de Luis Miguel De Camps parece haber encontrado el "sweet spot" de poder liderar una gestión sin escándalos, dando resultados y manejando los intereses de la borágine de los gremios del sector. El más reciente acierto viene de la decisión del Consejo Nacional de Educación de actualizar las políticas para prevenir y atender la violencia de género y sexual en los centros educativos; esto muestra lo obvio, la educación no puede reducirse únicamente a la enseñanza de contenidos, pues las escuelas deben también ser un espacio seguro, capaz de identificar riesgos, proteger a sus estudiantes.

La gestión que está construyendo la actual administración tendrá que ser analizada y expandida en su accionar: ofrecer soluciones concretas a los problemas del sector, reforzar lo básico, lo del ser humano, mejorar la calidad de la enseñanza en todos sus niveles y el de crear espacios seguros. Todo esto manteniendo un entendimiento y negociaciones constantes con los gremios del sector. Es una labor difícil, es más fácil escribirlo que ejecutarlo, pero de alguna forma estos años se ha logrado.

Continuemos capacitando docentes, fortaleciendo la orientación, estableciendo protocolos efectivos y garantizando que cada centro educativo cuente con las herramientas necesarias. Porque las mejores reformas no son las que se quedan en un documento, sino las que transforman la vida de las personas. Si la educación aspira a formar ciudadanos íntegros, también debe garantizar que cada estudiante encuentre en la escuela un lugar donde aprender, crecer y sentirse protegido. Ese es el tipo de legado que verdaderamente fortalece a una nación.