¿Se alinean los planetas en torno a David?

ElAvance | 14 junio 2026

Es muy temprano para hacer vaticinios. Debemos esperar que se oficialice el calendario electoral y que los partidos sobrevivan a la escogencia de sus candidatos presidenciales en el 2027 y lo escriban formalmente en la Junta Central Electoral.

Sin embargo, hay señales que va dando el panorama electoral en el cual los planetas parecen alinearse en torno a David Collado.

Según la firma encuestadora Gallup-Diario Libre es el político que goza de la mayor tasa de favorabilidad. 60.8%. Esto significa que tiene la mayor valoración positiva por parte de la ciudanía.

Los no creyentes en encuestas —que le perjudican por supuesto— plantean que su posicionamiento ha sido una construcción estratégica de marketing y que esa “imagen positiva” no se sostiene por ser un político que no fija posiciones sobre los temas nacionales. ¡Tamaña imprudencia ver un ministro enfocado en temas que corresponden a otras áreas de la administración pública!

Empero, hagamos un ejercicio periodístico de los últimos días. El pasado domingo la embajadora de los Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, lo invitó a una visita al portaaviones USS Nimitz, proyectando su liderazgo político más allá de su radio de acción, como un interlocutor confiable en materia de cooperación y seguridad para la principal potencia mundial.

El martes estuvo supervisando los trabajos del parque urbano de Haina. Una obra que se construye con una inversión de más de 165 millones de pesos. El miércoles estuvo inaugurando la construcción de la infraestructura de servicio de la playa Monte Río, en Azua, con una inversión de más de 265 millones de pesos. El jueves estuvo inaugurando la reconstrucción de la vía de acceso de la playa Caleta, en la romana, obra que se realiza con una inversión de más de 264 millones de pesos.

Eso en apenas tres o cuatro días mal contao, pero métale lápiz y papel y comience a sumar días, turistas, dólares, y empleos desde el 2020. Si usted cree que esa favorabilidad se debe a una “construcción de marketing” y no a la valoración real de un trabajo… ¡Amén!

 Un trabajo que, así como lo ha catapultado como un gran gerente, lo pudo haber sepultado si en medio en un momento de altísimo riesgo de la pandemia hubiésemos fracasado con la apertura de los hoteles.

Otros, quizás más benévolos con las encuestas, pero cierta incredulidad se resiste a reconocer los logros de su gestión. Dicen que los turistas llegan solos, que el crecimiento del turismo es vegetativo y, por consiguiente, es una institución que siempre da buenos números, por lo que todo el que esté en esa posición goza de la mejor valoración.

Me pregunto: ¿por qué, entonces, en el gobierno del expresidente Medina no era el ministro de Turismo el funcionario mejor valorado de su gestión, sino el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo? ¿Por qué en el gobierno del expresidente Fernández tampoco el ministro mejor valorado no fue el de Turismo? Si se trata de la silla y por el “crecimiento vegetativo”, ¿por qué no fue el secretario de Turismo del gobierno del expresidente Mejía el funcionario mejor valorado, ni el de Balaguer, Guzmán o Salvador Jorge Blanco?

No culpo a quienes ven David un político pragmático que no critica ni persigue a sus antecesores.

Yo también me sorprendí cuando hace más de 10 años— antes de imponerse como el político más votado en la historia de la capital dominicana— nos concedió una entrevista a Orlando Jorge Villegas, Pedro Manuel, Ernesto Jiménez y este servidor en Tiempo de Orientación. A la sazón, competía contra Roberto, y de sus labios no brotó una sola critica al alcalde de entonces, a pesar de que aspiraba a la misma posición.

A todos nos inquietó ver una persona decente, atípica, con propuestas claras y un lenguaje propositivo, que, en vez de atrincherarse en antagonismos como se estila entre los políticos tradicionales y como todos esperábamos con preguntas provocadoras; les tiraba flores a sus adversarios. ¿Acaso criticó o persiguió a través de la justicia a alguno de sus predecesores siendo alcalde o como ministro?

Evidentemente, la unidad de su partido, la capacidad de articular alianzas políticas y sociales más allá de sus fronteras, la valoración del gobierno y de la figura del presidente Abinader al final de su mandato son otros planetas que orbitaran alrededor del Sol.

Pero hay otro factor fundamental soterrado que contribuye a esa alienación planetaria y es que, aunque se percibe —y así lo reflejan las encuestas— una recomposición del PLD; la lucha política entre el expresidente Medina y el expresidente Fernández sigue vigente y más allá de las cualidades y debilidades de los candidatos que presenten ambos partidos, no son fuerzas distintas, sino un mismo bizcocho electoral que está partido en dos. Súmele que no se trata de un debate entre adversarios sino de una lucha a muerte entre dos bandos irreconciliables.

Es decir, la principal causa política que produjo el ciclo del cambio en el 2020 está vivita y coleando de cara al 2028.  

¡Chupe usted y déjeme el cabo!