Salud Mental

ElAvance | 28 agosto 2025

Una de las crisis silenciosas con las que convivimos a diario es la salud mental, un problema que no siempre se ve ni se mide en estadísticas inmediatas, pero que deja huellas profundas en la vida de las personas y en la sociedad. Tragedias recientes y pasadas ponen sobre la mesa una verdad incómoda: cuando se ignora la salud mental, el costo se mide en vidas perdidas, familias destruidas y comunidades golpeadas.

Datos de organismos internacionales destacan que una de cada cinco personas padece algún tipo de trastorno mental, pero la inversión destinada a este renglón es mínima. Esta brecha se traduce en hospitales sin especialistas suficientes, en jóvenes que no reciben apoyo psicológico a tiempo y en adultos que cargan solos con depresiones, ansiedades y crisis que, cuando explotan, terminan de la peor manera posible.

Existe una idea que debemos derribar: la de que la salud mental es un problema exclusivo de ciertas clases sociales. Nada está más lejos de la realidad. La salud mental no conoce de nivel económico ni de posición social. En la más reciente edición impresa de El Avance abordamos este tema, y la conclusión es clara: se deben priorizar políticas de prevención, tratamiento, campañas de concienciación y un incremento de la inversión pública y privada. Como sociedad debemos perder el miedo a hablar de ello, pues callar solo alimenta el problema. La salud mental es una responsabilidad de todos, y atenderla es la única manera de evitar que el silencio siga cobrando vidas.