RD inspira confianza

ElAvance | 03 febrero 2026

Que la inversión extranjera directa haya superado los US$5,000 millones al cierre de 2025 no es una cifra más para los informes económicos, sino, que es una señal clara de confianza. En un mundo marcado por conflictos, tensiones geopolíticas e incertidumbre financiera, la República Dominicana sigue proyectándose como un destino seguro, estable y predecible para invertir. Ese crecimiento de 11.3 % en la IED no ocurre por casualidad; es el resultado de una combinación poco común en la región; contamos con paz social sostenida, estabilidad macroeconómica, seguridad jurídica y un clima político que, con sus retos, ofrece reglas claras y continuidad institucional.

La distribución de esa inversión también dice mucho del rumbo que ha tomado el país. Turismo y energía concentran la mitad de los flujos, reflejando no solo confianza en nuestros atractivos naturales, sino en una visión de desarrollo más diversificada y moderna. El salto del sector energético, impulsado por las renovables, evidencia que las señales del Estado importan cuando son coherentes y sostenidas. A esto se suma el dinamismo del sector inmobiliario, las exportaciones récord, el empuje de las zonas francas y un turismo que sigue rompiendo marcas. Todo ello conforma un ecosistema económico que genera divisas, empleo y estabilidad cambiaria, pilares fundamentales para cualquier nación en desarrollo.

Pero quizás el mayor valor de estos números es intangible, y es la percepción. La República Dominicana hoy se percibe como un país donde se puede planificar a largo plazo, donde el capital encuentra respaldo institucional y donde las oportunidades no están desconectadas de la estabilidad social. Cuidar ese clima es una responsabilidad colectiva. Criticar es legítimo; pero esas críticas vacías y “cháchara” política son peligrosos. El mundo nos ve como un puerto seguro, y preservar esa reputación no solo atrae inversión; garantiza futuro.