¿Quién es Nidal Hasan y por qué Trump canceló la transmisión en vivo de su fusilamiento?

Victor Herasme | 15 octubre 2026

El expsiquiatra del Ejército estadounidense fue condenado a muerte por matar a 13 personas en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. El presidente Donald Trump descartó transmitir la ejecución, prevista para el 3 de diciembre de 2026, tras las críticas que generó la propuesta, aunque mantiene su respaldo a la aplicación de la pena capital.

WASHINGTON. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió cancelar la transmisión en vivo de la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el exmayor del Ejército condenado por la muerte de 13 personas durante un tiroteo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas.

Base militar de Fort Hood, Texas.

La decisión, anunciada este jueves 15 de octubre de 2026, modifica el plan presentado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había planteado que el procedimiento fuera transmitido públicamente. Sin embargo, la cancelación de la emisión no significa que se haya suspendido la ejecución, cuya fecha continúa prevista para el próximo 3 de diciembre, de acuerdo con los reportes publicados por la prensa estadounidense.

Trump explicó que consideraba que mostrar el procedimiento podría servir como una advertencia sobre las consecuencias de cometer actos terroristas, pero reconoció que muchas personas no estaban de acuerdo con observar la muerte de un condenado mediante una transmisión audiovisual.

Donald Trump canceló la ejecución porque muchas personas no estaban de acuerdo con observar la muerte de un condenado.

La decisión se produjo después de que la iniciativa provocara críticas tanto dentro como fuera del Partido Republicano, así como cuestionamientos de representantes religiosos y otros sectores que consideraron inapropiado convertir una ejecución militar en un espectáculo público.

¿Quién es Nidal Hasan?

Nidal Malik Hasan es un exmayor del Ejército de Estados Unidos y psiquiatra militar que trabajaba con soldados, incluidos militares que presentaban problemas de salud mental relacionados con sus experiencias en combate. Su nombre adquirió notoriedad internacional después del ataque armado que perpetró el 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, una de las principales instalaciones militares estadounidenses, ubicada en Texas.

De acuerdo con los registros del Ejército estadounidense y la agencia Associated Press (AP), Hasan ingresó a un edificio donde militares esperaban para recibir evaluaciones médicas y vacunas antes de ser desplegados en operaciones en el extranjero. Allí abrió fuego con una pistola y mató a 13 personas, entre ellas 12 militares en servicio activo y un militar retirado que trabajaba como civil. Otras 32 personas resultaron heridas.

Durante el ataque, Hasan gritó una expresión en árabe que significa «Dios es grande». Posteriormente, sostuvo que pretendía impedir que los soldados fueran enviados a Afganistán para combatir contra musulmanes.

Las autoridades respondieron al tiroteo y Hasan recibió disparos durante su detención, que lo dejaron paralizado de la cintura hacia abajo y obligado a utilizar una silla de ruedas.

La condena a muerte

En agosto de 2013, un tribunal militar declaró culpable a Hasan de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato premeditado. Cinco días después del veredicto, el jurado militar determinó que debía ser condenado a muerte.

Durante el juicio, Hasan decidió representarse a sí mismo y no presentó una defensa sustancial frente a las acusaciones. El proceso de apelación se prolongó durante años hasta que, el 31 de marzo de 2025, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar su condena.

Según informó el Ejército estadounidense, Trump aprobó formalmente la pena de muerte el 2 de octubre de 2026. Posteriormente, el secretario interino del Ejército, Adam Telle, fijó el 3 de diciembre como fecha para la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento, en Fort Hood.

De concretarse, sería la primera ejecución militar estadounidense desde 1961 y la primera por fusilamiento en las Fuerzas Armadas desde la Segunda Guerra Mundial, según los antecedentes históricos citados por AP y el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

No obstante, el procedimiento todavía podría enfrentar retrasos por recursos judiciales.

¿Por qué Trump canceló la transmisión en vivo?

La propuesta de transmitir la ejecución fue anunciada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y recibió críticas de sectores políticos y religiosos. La iniciativa planteaba que el público pudiera observar el procedimiento a través de una emisión en directo, algo excepcional en la historia reciente de Estados Unidos.

Pete Hegseth, secretario de Guerra de los Estados Unidos, hizo el anuncio de que la ejecución sería transmitida en vivo.

Trump defendió inicialmente el fusilamiento como castigo para Hasan y consideró que mostrarlo públicamente podría tener un efecto disuasorio. Sin embargo, este jueves anunció que la ejecución no sería transmitida.

En su explicación, el mandatario reconoció que, aunque creía que la difusión podría servir como advertencia para otras personas, muchos ciudadanos no deseaban presenciar la muerte de un condenado mediante una transmisión audiovisual.

La decisión se produjo después de que el plan generara cuestionamientos de figuras de ambos partidos políticos. El vicepresidente JD Vance había dicho que no vería la transmisión, mientras que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también manifestó reservas sobre la propuesta.

La iniciativa recibió, además, críticas de dirigentes católicos. El arzobispo Timothy Broglio, responsable de la atención pastoral de los católicos en las Fuerzas Armadas estadounidenses, cuestionó qué propósito tendría exponer al público las imágenes de la ejecución y pidió que los militares católicos asignados al pelotón solicitaran ser eximidos de esa función.

Los cuestionamientos no se limitaban al rechazo de la pena de muerte. También se plantearon preocupaciones sobre la posibilidad de que las imágenes fueran utilizadas para fomentar la radicalización o convertir el castigo judicial en un espectáculo.

La ejecución sigue prevista para diciembre

Pese a retirar el plan de transmisión en vivo, Trump mantiene su aprobación de la ejecución por fusilamiento. Según AP, los familiares directos de las víctimas podrán presenciarla personalmente si así lo desean.

Por tanto, la decisión anunciada el 15 de octubre afecta la difusión pública del procedimiento, pero no revoca la sentencia ni modifica, por ahora, la fecha establecida por el Ejército.

La posibilidad de que Hasan presente nuevos recursos judiciales constituye un factor que podría alterar el calendario. Hasta que se complete el procedimiento, el 3 de diciembre debe considerarse la fecha programada, no una ejecución ya consumada.