Que tire la piedra quien esté libre

ElAvance | 19 marzo 2026

Somos una sociedad con una contradicción constante: exigimos el cumplimiento de la ley cuando otros nos afectan, pero buscamos evadirla cuando nos toca a nosotros. Nos quejamos del desorden, la corrupción o las injusticias, pero muchas veces somos parte de esas mismas prácticas. La idea de “que tire la piedra quien esté libre” refleja esa doble moral que se ha normalizado en la vida cotidiana.

La indignación aparece cuando un tercero viola las normas, pero desaparece cuando somos nosotros quienes pedimos un “chance”. Queremos que las autoridades actúen con firmeza, pero también esperamos flexibilidad cuando estamos en falta. Esta incoherencia debilita cualquier intento de construir una sociedad basada en el respeto y el orden.

El cambio no depende únicamente de las instituciones, sino también de la conducta individual. Mientras sigamos exigiendo para otros lo que no aplicamos en nosotros mismos, continuaremos atrapados en un ciclo de desorden. Romper con esa lógica es clave para avanzar hacia una sociedad más justa y coherente.