Perdiendo nuestra cultura

ElAvance | 05 febrero 2026

La cultura no es solo un adorno o recuerdo del pasado, es más que eso, es el tejido que ordena como pensamos, actuamos y convivimos. Las sociedades que la entienden como un ejercicio cotidiano logran sostener identidad y rumbo; las que la descuidan terminan diluyéndose, atrapadas por modas ajenas que imponen formas, lenguajes y valores que no les pertenecen ni representan esa idea inicial de sociedad. Recordar quiénes somos y nuestros valores no es nostalgia, es una tarea diaria que define el desarrollo y la manera en que operamos como país.

En nuestra querida República Dominicana, bendecida por su ubicación geográfica y por los beneficios de la globalización, muchos de nuestros rasgos culturales se han ido diluyendo. Nuestras tradiciones han ido cediendo espacio a lo que está “trending” en redes sociales. La publicidad, espejo de las prioridades colectivas, lo confirma; cada vez menos referencias a lo nuestro, cada vez más imitaciones de estéticas y narrativas importadas.

Esta época carnavalesca es el vivo ejemplo de esto, una de las expresiones culturales más importantes de nuestro país, la promoción de este evento cultural ha sido prácticamente nulo. Se apaga así una oportunidad de celebrar máscaras, diablos cojuelos, música, colores y esa memoria cultural compartida.

Como país no debemos de permitir que nuestra riqueza cultural se pierda. Los sectores públicos y privados deben asumir la promoción de la dominicanidad como parte de su responsabilidad social y estratégica. Integrar elementos culturales en campañas no resta modernidad; la fortalece con autenticidad. Apostar por lo nuestro no es ir contra la globalización, es dialogar con ella desde una identidad firme. Una nación que se reconoce y se celebra a sí misma proyecta confianza, creatividad y futuro. Recuperar esa voz es urgente; dejarla perder sería un error que cuesta generaciones.