Oposición fragmentada, oficialismo fortalecido

ElAvance | 23 febrero 2026

La reciente reunión del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en la que quedaron definidos ocho aspirantes presidenciales, lejos de proyectar fortaleza, deja claro que todavía tienen un largo camino que recorrer y superar la actual la fragmentación interna y la falta de un liderazgo claro. El lanzamiento de múltiples figuras, incluyendo el regreso de Gonzalo Castillo al escenario político, evidencia que la competencia no es solo contra el oficialismo, sino dentro del propio partido. Cuando hay demasiados aspirantes y ninguna figura logra consolidarse como eje unificador, el mensaje que se transmite no es renovación, sino dispersión.

Esta dinámica complica aún más la posibilidad de una alianza sólida con la Fuerza del Pueblo (FP). Con ambos partidos enfrascados en definir quién lidera la oposición real, la coordinación estratégica parece cada vez más lejana. La lucha por la hegemonía opositora no solo debilita el discurso conjunto, sino que envía una señal de incertidumbre al electorado. En política, la claridad es una virtud; la ambigüedad, un costo. Y hoy la oposición parece más concentrada en medir fuerzas internas que en articular una propuesta alternativa convincente.

Mientras tanto, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el presidente Luis Abinader mantienen niveles de aceptación que superan ampliamente a sus adversarios. Los posibles candidatos oficialistas, según distintos escenarios políticos, parten con ventaja frente a una oposición dividida. En política, la percepción de unidad puede ser tan determinante como el propio programa de gobierno.