Mirar, aprender y seguir avanzando

ElAvance | 20 octubre 2026

Europa fue por mucho tiempo un ejemplo de a dónde debía dirigirse el mundo, en especial los países en vías de desarrollo. También, era ejemplo de qué no hacer y qué acciones evitar, la historia del viejo continente es demasiado rica para dejarla pasar por alto. Actualmente, lo que estamos viendo en Francia y otras naciones europeas debe servirnos de reflexión. Más allá de las tensiones económicas y el encarecimiento de la vida, lo cual siempre existirá en mayor o menor medida en las sociedades, ha sido ese posicionamiento de la frustración ciudadana y la desconfianza en sus instituciones lo que ha llevado al colapso reciente en Francia. Las acciones de vandalismo de los últimos días solo perjudican a los mismos ciudadanos que trabajan para sostener la economía.

República Dominicana debe observar estas experiencias y aprender de ellas. Nuestro país ha logrado importantes avances económicos y sociales durante las últimas décadas. Hemos reducido la pobreza, ampliado la clase media y fortalecido nuestra posición como destino de inversión y turismo. Pero el progreso nunca está garantizado. Debemos evitar que las dificultades económicas, la falta de oportunidades y la desconexión entre las instituciones y los ciudadanos se conviertan en problemas estructurales. Para lograrlo, necesitamos preservar la estabilidad, fortalecer la educación, mejorar los servicios públicos, promover empleos de calidad y mantener condiciones que permitan a nuestras empresas competir y crecer.

La gran lección es que construir prosperidad toma décadas, pero descuidar sus fundamentos puede comprometer rápidamente lo alcanzado. República Dominicana debe continuar avanzando, sin conformarse con sus éxitos ni ignorar sus desafíos. Necesitamos una economía competitiva, instituciones confiables y una sociedad donde el esfuerzo y el trabajo permitan progresar. Porque nuestro objetivo no debe ser simplemente evitar las crisis que hoy enfrentan otros países, sino construir una nación donde el desarrollo económico y el bienestar social caminen juntos. Que el progreso no se detenga, y que cada vez más dominicanos puedan sentirse parte de él.