Leer para crecer como sociedad

ElAvance | 17 junio 2026

Vivimos en una época caracterizada por tener acceso a información de manera instantánea, no importa el tipo de información que necesitemos o queramos buscar, ni su formato tampoco, lo podemos encontrar en unos cuantos clics en el computador o tocando la pantalla de nuestros móviles. Sin embargo, esa curiosidad se ha perdido por el consumo de contenido en pantallas, uno que aunque tiene sus luces, no desarrolla tanto esa parte del cerebro humano encargada de la creatividad o el análisis. Leer no solo amplía el conocimiento; fortalece el pensamiento crítico, estimula la creatividad, mejora la capacidad de comunicación y desarrolla la empatía. Los países que han apostado por construir una cultura de lectura sólida suelen contar con ciudadanos más participativos, innovadores y preparados para enfrentar los desafíos del presente y del futuro.

Sin embargo, fomentar el hábito de la lectura no puede ser una responsabilidad exclusiva de las escuelas o de las familias, o del Estado -tendemos a dejarle todo, y casi todo lo importante a los Gobiernos y sus políticos-. Se necesita un esfuerzo nacional que involucre tanto al sector público como al privado. Bibliotecas más accesibles, ferias del libro itinerantes, clubes de lectura, incentivos para la producción editorial local y campañas permanentes que destaquen los beneficios de leer son algunas de las acciones que pueden contribuir a despertar el interés por los libros. Las empresas también tienen un papel importante que desempeñar, promoviendo programas de lectura entre sus colaboradores y respaldando iniciativas comunitarias que acerquen los libros a niños y jóvenes.

La República Dominicana necesita una gran campaña nacional que convierta la lectura en un hábito aspiracional y cotidiano. Porque leer no es un lujo ni una actividad reservada para académicos; es una herramienta de movilidad social y crecimiento personal. Cada niño que descubre el placer de un libro, cada joven que encuentra inspiración en una historia y cada adulto que decide seguir aprendiendo a través de la lectura fortalece el tejido de nuestra sociedad. Apostar por la lectura es apostar por ciudadanos más libres, más críticos y mejor preparados para construir el país que soñamos.