Las peores tragedias ferroviarias en España

Victor Herasme | 28 octubre 2026

Los accidentes ferroviarios han marcado distintos momentos de la historia de España, con colisiones frontales, descarrilamientos y siniestros relacionados con fallos en la infraestructura o errores en la circulación. Desde la tragedia de Torre del Bierzo, en 1944, hasta los accidentes registrados en 2026, estos sucesos han dejado centenares de fallecidos y heridos, además de investigaciones sobre las causas y las medidas de seguridad del sistema ferroviario.

El balance de cada tragedia depende de las circunstancias del siniestro y de las cifras confirmadas por las autoridades o recogidas en registros históricos. Algunos casos, especialmente los más antiguos, presentan diferencias entre los datos oficiales y las estimaciones posteriores.

A continuación, un recorrido cronológico por varios de los accidentes ferroviarios más graves ocurridos en territorio español, organizado desde el más reciente hasta los episodios históricos.

28 de octubre de 2026 — Urda, Toledo

Balance reportado: 64 fallecidos y 80 heridos, según los últimos datos citados por fuentes oficiales regionales.

El accidente ocurrido en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, conmocionó a España este miércoles. Un tren de alta velocidad de Renfe que cubría la ruta Madrid-Sevilla colisionó con una composición de la compañía Iryo, en un siniestro que provocó el descarrilamiento de varios vagones.

El choque se produjo alrededor de las 8:54 de la mañana, en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Los primeros indicios apuntaron a que el tren de Renfe alcanzó por detrás al de Iryo, que se encontraba detenido en la vía.

El balance de víctimas aumentó durante las labores de rescate, después de que los equipos de emergencia consiguieran acceder a los vagones afectados. Las autoridades regionales elevaron a 64 la cifra de fallecidos, mientras que el último balance de heridos citado en los reportes consultados era de 80 personas. Europa Press+1

El accidente obligó a interrumpir la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Las autoridades y los operadores ferroviarios activaron los protocolos de emergencia y asistencia a los pasajeros y sus familiares.

La investigación deberá establecer las causas del siniestro y determinar las posibles responsabilidades. Grupo Renfe+1

20 de enero de 2026 — Gelida, Barcelona

Balance reportado: un fallecido y 37 heridos.

Apenas dos días después del accidente de Adamuz, otro siniestro ferroviario afectó a Cataluña. Un tren de Rodalies descarriló en las inmediaciones de Gelida, en la provincia de Barcelona, después de impactar contra un muro de contención que cayó sobre las vías en medio de las fuertes lluvias.

El accidente causó la muerte del maquinista Fernando Huerta, de 27 años, quien se encontraba en período de prácticas en Renfe. Además, 37 personas resultaron heridas, según el balance facilitado en los reportes del suceso.

Las condiciones meteorológicas y la caída de la estructura sobre la infraestructura ferroviaria formaron parte de las circunstancias examinadas tras el siniestro. El accidente volvió a poner el foco sobre los riesgos que pueden representar los episodios de lluvias intensas para la circulación de trenes.

18 de enero de 2026 — Adamuz, Córdoba

Balance oficial recogido en documentación estatal: 45 fallecidos y 123 heridos. Boletín Oficial del Estado+1

La tragedia de Adamuz, en la provincia de Córdoba, fue uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en el siglo XXI. El 18 de enero, dos trenes de pasajeros se vieron implicados en una colisión después de que el convoy de Iryo que viajaba entre Málaga y Madrid descarrilara y afectara al tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Huelva.

El siniestro movilizó a los equipos de emergencia y obligó a interrumpir la circulación ferroviaria en el corredor afectado. Las operaciones de rescate y atención a los pasajeros se desarrollaron mientras avanzaban las investigaciones para esclarecer cómo se produjo el descarrilamiento y la posterior colisión.

Entre las hipótesis examinadas estuvo una posible rotura de la vía en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Sin embargo, esa posibilidad debía ser analizada dentro de la investigación técnica y no podía considerarse, por sí sola, una causa definitivamente establecida.

La tragedia tuvo repercusiones humanas y operativas, y motivó la aprobación de medidas de ayuda para las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida. Boletín Oficial del Estado+1

23 de junio de 2010 — Castelldefels, Barcelona

Víctimas: 12 fallecidos y 14 heridos.

La noche de la verbena de San Juan terminó en tragedia en la estación de Platja de Castelldefels, en Barcelona. Un grupo de personas que se dirigía a la playa para participar en las celebraciones cruzó las vías fuera del paso habilitado y fue arrollado por un tren Alaris.

El accidente ocurrió cuando varios pasajeros habían descendido de otro tren y trataban de atravesar las vías para llegar a la playa. El impacto provocó la muerte de 12 personas y dejó 14 heridos.

La investigación sobre lo sucedido examinó las circunstancias del cruce y las condiciones de circulación del tren. Las autoridades recordaron que en la estación existía un paso subterráneo para desplazarse entre los andenes sin exponerse al tráfico ferroviario. RTVE.es+1

3 de julio de 2006 — Valencia

Víctimas: 43 fallecidos y 47 heridos.

El 3 de julio de 2006, un convoy de la línea 1 del metro de Valencia descarriló en una curva próxima a la estación de Jesús. El tren volcó y el impacto causó la muerte de 43 personas, además de lesiones a otras 47.

La investigación determinó que el convoy circulaba a unos 80 kilómetros por hora en un tramo donde el límite era de 40. Inicialmente, la responsabilidad se atribuyó al maquinista, quien también falleció en el accidente.

Sin embargo, el caso continuó generando controversias durante años. Las víctimas y sus familiares reclamaron que se investigaran las condiciones de seguridad de la línea y las posibles responsabilidades de los responsables de la gestión ferroviaria. La causa fue archivada y posteriormente reabierta, hasta que el proceso judicial derivó en un acuerdo entre la Fiscalía y varios exdirectivos de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana. RTVE.es+1

3 de junio de 2003 — Chinchilla, Albacete

Víctimas: 19 fallecidos y 38 heridos.

Un tren Talgo que circulaba por un tramo de vía única chocó frontalmente contra un tren de mercancías en el municipio de Chinchilla, en la provincia de Albacete. La colisión provocó daños graves en los convoyes y el incendio de varios vagones.

El accidente dejó 19 fallecidos y 38 heridos. La circulación en sentidos opuestos por una misma vía estuvo en el centro de las investigaciones sobre el siniestro, que puso de relieve los riesgos asociados a la coordinación del tráfico ferroviario.

Durante años, el accidente de Chinchilla figuró entre las tragedias ferroviarias más graves de la España contemporánea, hasta que otros siniestros volvieron a situar la seguridad del transporte sobre raíles en el centro del debate público. RTVE.es+1

31 de marzo de 1997 — Uharte-Arakil, Navarra

Balance reportado: 18 fallecidos y alrededor de 100 heridos.

El Intercity Miguel de Unamuno, que cubría la ruta entre Barcelona y Hendaya, descarriló cerca de la estación de Uharte-Arakil, en Navarra. Varios vagones salieron de la vía y algunos volcaron, dejando numerosas víctimas.

El siniestro movilizó a los servicios de emergencia y obligó a realizar operaciones de rescate entre los restos de los vagones. El accidente quedó registrado entre los episodios ferroviarios de mayor gravedad de la década de 1990 en España.

Las circunstancias concretas del descarrilamiento deben distinguirse de los datos generales sobre víctimas, ya que los balances históricos pueden variar según la fuente consultada.

1 de marzo de 1977 — Corbera de Llobregat, Barcelona

Víctimas reportadas: 22 fallecidos y 87 heridos.

Un tren procedente de Martorell chocó contra un automotor que había salido de Barcelona, en un accidente que dejó 22 personas fallecidas y 87 heridas, según los balances históricos citados.

La colisión provocó importantes daños en las composiciones y obligó a desplegar equipos de rescate para atender a los pasajeros afectados. El episodio pasó a formar parte de la relación de accidentes ferroviarios graves registrados en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XX.

Como ocurre con otros sucesos de esa época, la reconstrucción de los hechos depende de los registros disponibles y de la documentación histórica que permite establecer las circunstancias del choque.

21 de julio de 1972 — El Cuervo, Sevilla

Balance histórico citado: 86 fallecidos.

Uno de los accidentes ferroviarios más mortíferos de la historia española ocurrió en El Cuervo, en la provincia de Sevilla, cuando un ferrobús que cubría la ruta Cádiz-Sevilla chocó frontalmente contra un tren expreso procedente de Madrid.

La violencia del impacto causó decenas de muertos y heridos. El accidente figura entre los grandes siniestros ferroviarios de la década de 1970, una época en la que las colisiones entre trenes podían tener consecuencias especialmente graves.

La cifra de 86 fallecidos aparece en balances históricos citados sobre el accidente; conviene contrastarla con archivos de prensa y documentación oficial antes de presentarla como un registro definitivo.

9 de agosto de 1970 — Urduliz, Vizcaya

Víctimas: 33 fallecidos y más de 160 heridos, según recuentos históricos.

Dos trenes de vía estrecha que circulaban por la línea Plentzia-Bilbao chocaron frontalmente en Urduliz, en Vizcaya. El accidente se produjo el 9 de agosto de 1970 y dejó 33 personas fallecidas, además de numerosos heridos.

Las composiciones transportaban viajeros que regresaban de pasar el día en la playa. La colisión provocó graves daños y convirtió el episodio en una de las tragedias ferroviarias más recordadas del País Vasco.

El siniestro quedó registrado entre los accidentes más mortíferos de la red ferroviaria española de aquella época. RTVE.es+1

3 de enero de 1944 — Torre del Bierzo, León

Cifra oficial histórica: 78 fallecidos. Estimaciones posteriores plantean que el número real pudo ascender a varios centenares.

La tragedia de Torre del Bierzo, en la provincia de León, es uno de los episodios más devastadores y controvertidos de la historia ferroviaria española. El 3 de enero de 1944, un tren correo-expreso que viajaba desde Madrid hacia Galicia sufrió una avería en los frenos y chocó dentro de un túnel contra una locomotora que realizaba maniobras.

La situación se agravó cuando un tren de mercancías también quedó involucrado en el siniestro. La colisión y el incendio posterior dificultaron las labores de rescate y la identificación de las víctimas.

Durante décadas, la cifra oficial difundida fue de 78 fallecidos y 75 heridos. Sin embargo, investigaciones posteriores y reconstrucciones históricas han planteado que el número real de muertos pudo ser mucho mayor, con estimaciones de entre 500 y 800 víctimas.

La diferencia se relaciona, entre otros factores, con las limitaciones de los registros de la época y la censura impuesta durante la dictadura franquista. Por ello, las estimaciones más elevadas deben presentarse como hipótesis históricas y no como un balance definitivamente comprobado.