La paradoja macroeconómica 

ElAvance | 08 octubre 2026

Uno de los mayores desafíos de cualquier gobierno es lograr que los buenos resultados macroeconómicos se traduzcan en una mejor calidad de vida para sus ciudadanos. República Dominicana es un ejemplo de esa paradoja. Durante las últimas dos décadas hemos sido una de las economías de mayor crecimiento de América Latina, hemos reducido la pobreza, ampliado nuestra clase media y desarrollado una capacidad productiva considerablemente superior a la que teníamos años atrás. Los números reflejan un país que ha avanzado, y negarlo sería desconocer una realidad respaldada por los indicadores económicos. Sin embargo, una cosa es que la economía crezca y otra muy distinta es que ese crecimiento se sienta en el bolsillo de cada dominicano. En esta era de la desinformación y la llamada “posverdad” enfrentar este tema es aún más difícil.

Ahí está precisamente el gran reto de las autoridades. El crecimiento económico es indispensable, pero no puede convertirse en un fin en sí mismo. Debe ser el instrumento que permita generar empleos mejor remunerados, aumentar el poder adquisitivo, facilitar el acceso a viviendas, mejorar los servicios públicos y reducir las desigualdades. Porque, aunque el país produzca más riquezas, si los salarios no crecen al ritmo de las necesidades y los servicios básicos continúan representando una carga para las familias, la percepción de bienestar seguirá estando distante de los indicadores macroeconómicos. Esto no significa que los avances sean ficticios, sino que todavía existen obstáculos para que sus beneficios lleguen de manera más amplia a la población. Y esa es una responsabilidad que trasciende gobiernos y períodos presidenciales.

Debemos reconocer lo que hemos logrado como nación. Hemos avanzado, y mucho, pero ahora corresponde convertir ese progreso acumulado en bienestar cotidiano. Porque las cifras pueden demostrar que una nación está creciendo, pero es la calidad de vida de su gente la que demuestra que realmente se está desarrollando.