Keir Starmer renuncia como primer ministro del Reino Unido tras menos de dos años en el poder

Victor Herasme | 22 junio 2026

Londres, 22 de junio de 2026. El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes su renuncia al cargo de jefe de Gobierno y líder del Partido Laborista, decisión que comunicó formalmente al rey Carlos III desde su residencia oficial en el número 10 de Downing Street.

Starmer, quien asumió el poder en julio de 2024 tras una histórica victoria electoral del Partido Laborista, informó que ha solicitado al Comité Ejecutivo Nacional de su formación la apertura de un proceso interno para elegir a su sucesor. El calendario prevé la apertura de candidaturas el 9 de julio y su cierre antes del receso de verano, con el objetivo de que el Reino Unido tenga un nuevo primer ministro antes de la reanudación parlamentaria en septiembre.

Aunque ha dimitido del liderazgo político, Starmer permanecerá como primer ministro interino hasta que se complete la elección de su reemplazo.

Durante su anuncio, el mandatario destacó que su llegada a Downing Street fue “el momento de mayor orgullo” de su vida y aseguró que trabajará para garantizar una transición ordenada y estable en el Gobierno.

La renuncia se produce en un contexto de creciente desgaste político. En los últimos meses, su administración enfrentó una caída en la popularidad, con una aprobación estimada en apenas 18% según encuestas de YouGov, además de críticas internas por decisiones polémicas, como recortes a ayudas sociales y controversias diplomáticas.

El descontento se intensificó tras los malos resultados del Partido Laborista en elecciones locales y regionales en mayo, donde perdió terreno frente a fuerzas como Reform UK, lo que aceleró las presiones dentro de la propia formación para un cambio de liderazgo.

Entre los posibles sucesores destaca el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, quien ya confirmó su intención de competir por la dirección del partido tras obtener recientemente una victoria electoral que lo consolidó como una de las principales figuras emergentes del laborismo.

Starmer, por su parte, defendió su gestión señalando que asumió un partido en crisis política y financiera, y afirmó que su mayor logro ha sido demostrar que el laborismo podía volver al poder tras años de declive. También indicó que, tras dejar el cargo, planea dedicar más tiempo a su familia.

Líderes europeos han reaccionado a la noticia, destacando su papel en la política continental, especialmente en el apoyo a Ucrania y la estabilidad regional.