El político honesto

ElAvance | 16 julio 2025

La muerte de Rafael Suberví Bonilla “Fello”, ha causado un hondo pesar no solo entre sus familiares y allegados, sino en gran parte la sociedad dominicana. Su deceso ha generado un sentimiento colectivo de respeto, reconocimiento y admiración, no por los cargos que ocupó, sino porque en cada puesto que le tocó desempeñar, se destacó por hacerlo con pulcritud.

Fello Suberví fue una figura destacada en la política dominicana. Ocupó posiciones clave en el aparato estatal: fue secretario de Interior y Policía, de Turismo y, en dos períodos, alcalde del Distrito Nacional. Tras su fallecimiento, las expresiones en torno a su figura han sido unánimemente positivas, provenientes de todos los sectores políticos.

Don Fello deja tras de sí un legado limpio, sin manchas de corrupción, sin escándalos, sin sombras que empañen su paso por la administración pública y en tiempos donde la confianza ciudadana en las instituciones está profundamente erosionada, su trayectoria sirve como ejemplo y esperanza.

Demuestra que es posible ejercer funciones de alto nivel sin ceder a las tentaciones del dinero, que se puede servir al Estado con decoro y marcharse con el nombre en alto.

Su vida y legado nos recuerden que es posible dedicarse a la actividad política y ejercer cargos en la administración pública sin mancharse con el lodo de la corrupción.