El agua vale más que el oro

ElAvance | 29 abril 2026

El debate en torno al proyecto Romero de la empresa GoldQuest ha colocado a San Juan en el centro de una discusión que va más allá de la minería. No se trata únicamente de inversión o de desarrollo económico; se trata de decidir qué modelo de país queremos construir. En una provincia cuya vida gira alrededor de la agricultura, del uso responsable del agua y de su vínculo directo con la tierra, cualquier intervención que ponga en riesgo estos elementos debe ser analizada con el mayor rigor posible.

El río Yaque del Sur no es solo un cuerpo de agua, es una fuente de vida. De él dependen comunidades, cultivos y el equilibrio ambiental de toda una región. Pretender que intereses económicos puedan imponerse sobre un recurso tan vital es desconocer el valor real de lo que está en juego. La historia ha demostrado, dentro y fuera del país, que los daños ambientales provocados por actividades extractivas muchas veces son irreversibles. Y cuando eso ocurre, ni las promesas de desarrollo ni los beneficios económicos logran compensar lo perdido.

Las autoridades tienen una responsabilidad clara, aplicar la ley con firmeza y sin concesiones. No puede haber espacio para ambigüedades cuando se trata de proteger el medioambiente. La institucionalidad se mide en estos momentos, cuando se debe elegir entre el corto plazo económico y el bienestar sostenible de toda una población.

San Juan no puede convertirse en un experimento. El país necesita desarrollo, sí, pero no a costa de sus recursos más valiosos. Proteger el agua, la tierra y la vida no es una opción, es una obligación. Porque al final, el verdadero progreso es aquel que se construye sin destruir lo que nos sostiene.