Cámara de Representantes aprueba polémico plan fiscal impulsado por Trump

Ruth Encarnacion | 23 mayo 2025

Con una estrecha mayoría, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el ambicioso proyecto fiscal promovido por el expresidente Donald Trump, marcando una victoria clave para los republicanos. La propuesta, apodada por Trump como “El gran y hermoso proyecto de ley”, ahora pasa al Senado, donde enfrentará un nuevo y tenso debate.

Entre las medidas más destacadas del plan figura una reducción al impuesto sobre las remesas del 5 % al 3.5 %, una medida que, aunque representa una leve disminución, sigue siendo preocupante para países latinoamericanos altamente dependientes de estos envíos. México, por ejemplo, recibe el equivalente al 4 % de su PIB en remesas, mientras que en República Dominicana representan el 7 %, y en países como El Salvador, Honduras y Guatemala, las cifras alcanzan entre el 17 % y el 21 % del PIB.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, expresó su rechazo al impuesto, asegurando que su gobierno continuará el diálogo con senadores estadounidenses para buscar una eliminación total del gravamen sobre remesas.

Más deducciones y recortes sociales

El megaplan también busca extender las exenciones fiscales aprobadas durante el primer mandato de Trump, con nuevas deducciones sobre propinas y compras de autos fabricados en EE. UU., además de un aumento en fondos para reforzar el control migratorio.

No obstante, su aprobación no estuvo libre de controversia: fue aprobado por apenas un voto (215 a 214), con toda la bancada demócrata en contra y divisiones internas entre los propios republicanos. Dos legisladores del partido votaron en contra por considerar que los recortes al gasto no son suficientes.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) advirtió que la ley podría aumentar la deuda nacional en tres billones de dólares en la próxima década, la cual ya supera los 36 billones. Para compensar el gasto, el plan contempla fuertes recortes a programas sociales como Medicare, Medicaid y asistencia alimentaria, con recortes de hasta 1 billón de dólares.

Estos ajustes afectarían principalmente a personas de bajos ingresos y a quienes dependen de servicios de salud pública, algo que preocupa incluso a legisladores republicanos moderados.

Presión política y división interna

El expresidente Trump jugó un papel clave en la aprobación del plan al reunirse con congresistas para asegurar su respaldo. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, también defendió el proyecto como una victoria para los “trabajadores estadounidenses”, afirmando que los recortes apuntan a frenar el uso indebido de los programas por parte de inmigrantes indocumentados, una afirmación que ha sido cuestionada por defensores de los derechos humanos.

El texto se dirige ahora al Senado, donde los republicanos tienen mayoría. El objetivo del partido es que la ley sea aprobada antes del 4 de julio, en coincidencia con el Día de la Independencia, lo que podría darle un impulso político a Trump y a su partido de cara a las elecciones de medio término en 2026.