Día del Periodismo: En memoria de Goyito y Arturo Freites

ElAvance | 06 abril 2026

Giovanni Morillo.
Escrito por el abogado y comunicador.

En estos momentos en que la sociedad reclama verdaderos periodistas y comunicadores, debemos dirigirnos a la historia de dos pilares del periodismo: el distinguido Gregorio García Castro y Manuel Arturo Freites Roque.

Con los asesinatos de estas dos figuras, se evidencia que en la República Dominicana la vida de los periodistas comprometidos pende de un hilo, y que usar la libertad de expresión para denunciar la corrupción puede ser tan peligroso como jugar con candela.

A estos dos valientes hombres los mataron de la misma forma, las mismas personas y por las mismas causas. Goyito y Arturo padecieron las crueldades de dos regímenes. Cayeron abatidos por balas asesinas que intentaron borrar, con sus muertes, sus denuncias de injusticias sociales y su firme rechazo a los abusos de poder.

Pocos de los amables lectores conocen la muerte de Freites, periodista del Listín Diario, ocurrida en 1914. Con ambos crímenes se comprueba, una vez más, que en este país quien no aprueba las iniquidades y los atropellos corre un grave peligro.

Semejanzas de dos crímenes

Freites Roque era columnista del Listín Diario, mientras que García Castro escribía en el periódico Última Hora. A Freites Roque lo asesinaron de tres disparos; a Goyito también le arrebataron la vida con tres tiros. Ambos fueron asesinados en el centro de la ciudad: Gregorio en la calle Mercedes y Freites en la calle Hostos. Los crímenes ocurrieron en el mismo mes y a la misma hora.

Un oficial de la Reserva mató a Freites, mientras que tres oficiales del servicio secreto asesinaron a Goyito.

¿En qué se parecían estos dos colosos del periodismo? En que siempre mostraron inconformidad frente a la mentira y publicaron la verdad, aunque les costara la vida. La comunicación fue su principal campo de lucha.

El llamado que hacemos a los actores de la pluma y la comunicación es claro: debemos poner en alto nuestras profesiones, actuando de manera firme e irrevocable en favor de los intereses de la sociedad. Con el ejemplo de estos dos ilustres periodistas, podremos acercarnos a una sociedad más justa, como la soñó Juan Pablo Duarte.