El mejor y el más grande.

ElAvance | 18 marzo 2026

Rafael Faneyte

Una discusión constante en el mundo del deporte es sobre el lugar que debe ocupar un atleta. Es recurrente escuchar debates sobre quién es mejor entre tal o cual superestrella.

Y es que para empezar a resolver la ecuación hay que definir y comprender los términos, basados en la etimología de las palabras y qué es lo más importante para reconocer el sitial de cada cual. En esencia, el concepto lo es todo.

Citemos el caso del eterno debate del baloncesto, donde algunos, mal llamados tradicionales, consideran a Michael Jordan el GOAT (Greatest Of All Time, por sus siglas), mientras que otros sostienen que LeBron James es el más destacado de la historia.

Pero hay dos conceptos diferentes que debemos definir: el mejor y el más grande.

El primero se refiere a aquello de calidad o rendimiento superior, mientras que el segundo se encarga de definir la magnitud y el alcance, en este caso histórico, de lo que se mide.

Basados en las definiciones de ambos conceptos, LeBron James es, sin dudas, el mejor jugador de la historia. Su permanencia por 23 temporadas, más que cualquier otro, sus innumerables reconocimientos, sus estadísticas, a veces irreales en esta época de la fragilidad física, son una muestra simple de su extraordinario desempeño.

En el caso de Michael Jordan, que, a pesar de jugar menos, tener menos estadísticas acumuladas y estar retirado hace más de dos décadas, sigue siendo el referente para aquellos que buscan la excelencia, la competitividad, el dominio y el carisma. Y es que "el dios negro", como fue apodado, es la descripción exacta de lo que definiríamos como grandeza. Su aura e impacto mediático, aún en una época donde el internet y los medios masivos estaban en pañales y la noticia corría a paso de tortuga, abrió las puertas para lo que tenemos hoy, un deporte masivo, lucrativo, competitivo y aún en expansión.

Por eso, claro queda que LeBron es el mejor jugador que ha visto el deporte de Naismith, mientras que Jordan representa la grandeza. ¡Debate cerrado!