Una inversión pendiente

ElAvance | 13 enero 2026

Guardando las distancias y las diferencias, la comparación resulta inevitable y reveladora. Mientras el promedio de la región destina mayores recursos a fortalecer sus sistemas de defensa y prevención y respuesta temprana, la República Dominicana continúa invirtiendo por debajo de ese umbral. No se trata de una carrera armamentista ni de militarizar la vida pública, sino de comprender que la seguridad moderna también se construye con tecnología, información oportuna y capacidad de reacción.

El sistema nacional de alerta temprana para personas desaparecidas, conocido como Alerta Amber, es una de las deudas que tenemos como sociedad; a pesar de que diversas figuras del ámbito político congresual han impulsado el tema, para el colectivo de congresistas sigue siendo irrelevante. El Congreso es el termómetro de lo que le estamos prestando atención como sociedad.

Cada vez que una desaparición termina en tragedia, el país vuelve a hacerse la misma pregunta: ¿pudo evitarse? La experiencia internacional demuestra que la activación rápida de alertas, la coordinación interinstitucional y el uso masivo de plataformas digitales y de comunicación incrementan significativamente las probabilidades de encontrar a tiempo a niños, adolescentes y personas vulnerables. Hasta que no implementemos mecanismos como este, seguiremos en desventaja, y continuaremos repitiendo noticias luctuosas que nos hieren profundamente como sociedad.

Invertir más en defensa y prevención no es un lujo, es una necesidad impostergable. Implica fortalecer la inteligencia civil, modernizar los sistemas de emergencia, integrar a las telecomunicaciones y educar a la ciudadanía sobre protocolos de acción. Si como país aspiramos a proteger mejor a nuestra gente, debemos asumir que la seguridad también se mide por la capacidad de anticiparnos al dolor. Dar ese paso es una deuda pendiente con las familias y con el futuro.