La burla de DIGESETT y los motoristas

ElAvance | 18 diciembre 2025

En cualquiera de las esquinas de nuestro país, es la norma ver una escena indignante: la de los motoristas que violan todas y cada una de las leyes de tránsito, mientras agentes de la DIGESETT observan sin intervenir ni fiscalizar. Esta realidad ha dejado claro un mensaje: las leyes no aplican para todos. No se trata de hechos aislados, sino de una práctica tolerada que convierte el irrespeto en norma y debilita la autoridad del Estado.

Esta conducta representa una burla abierta para los ciudadanos que intentan cumplir las reglas. Ver infracciones constantes sin consecuencias equivale a premiar la imprudencia y castigar al que actúa con responsabilidad. La pasividad de las autoridades alimenta la anarquía vial y refuerza la sensación de injusticia en el tránsito dominicano.

El problema no es solo el motorista imprudente, sino la ausencia de fiscalización efectiva. Es urgente una intervención en la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), de cambiar el enfoque y cultura. Hacer cumplir las normas de tránsito es una cuestión de seguridad, de convivencia y de respeto a la ciudadanía. Mirar hacia otro lado ya no es una opción.