El rol de la comunicación

ElAvance | 08 julio 2025

Hace apenas unos días, El Avance Media denunció la existencia de un socavón en una avenida que representaba un peligro real de muerte para los conductores que transitan por esa vía. La reacción no se hizo esperar: en tan solo dos días, el Ministerio de Obras Públicas acudió a resolver el problema. Este simple hecho pone de manifiesto un tema de vital importancia: el poder de los medios de comunicación.

Sin embargo, en los últimos años hemos sido testigos como con el auge de las redes sociales, ha surgido una gran cantidad de plataformas y espacios donde los ciudadanos emiten sus opiniones sobre los más diversos temas, lo que en esencia, es algo positivo. De hecho, fortalece la democracia y promueve la participación ciudadana.

El problema surge cuando estos espacios se convierten en canales de difamación, insulto, malas palabras, injuria y ataques gratuitos, muchas veces dirigidos contra personas que han mantenido una conducta intachable ante la sociedad. Esta distorsión del ejercicio comunicacional no solo desvirtúa la función de informar, documentar, entretener o denunciar, sino que socava la confianza colectiva y alimenta una cultura de irrespeto.

La denuncia, como se vio en el tema del socavón en la avenida, o como se ha visto en grandes casos de corrupción, es una herramienta poderosa que puede cambiar realidades, pero debe hacerse con base, responsabilidad y con apego a la verdad.

En este sentido, es urgente rescatar el verdadero rol de la comunicación.


La libertad de expresión es un derecho garantizado por el artículo 39 de la Constitución de la República. No obstante, ese mismo artículo establece los límites que deben guiar el ejercicio de ese derecho.