A la ADP no hay quien le enseñe

ElAvance | 02 mayo 2024

En cualquier sociedad del mundo, los maestros son una de las columnas que sostienen el desarrollo y avance de las naciones; son los encargados de transmitir el conocimiento a las nuevas y futuras generaciones, de preparar esa base intelectual y motivarlos a ser mejores. Es en las escuelas donde mejor se aprende el valor del esfuerzo, los altibajos de la vida y que, ante el fracaso, la mejor acción es levantarse e intentarlo de nuevo; es donde se desarrolla ese sano espíritu competitivo, donde se aprende.

La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) se queja porque dice ser "incomprendida" y que sus exigencias de aumento de salario son justificadas. Estamos de acuerdo en que la importancia del rol de los profesores obliga a que reciban las mejores condiciones. Sin embargo, tal como aprendimos en la escuela, para obtener buenas notas es necesario cumplir con el trabajo, y aquí es donde la ADP ha quedado a deber.

Para poder exigir, la ADP primero debe mejorar la calidad de sus docentes, y que esto se vea reflejado en el rendimiento de los alumnos. Así como evalúan a los niños, niñas y jóvenes, también estos profesores deben estar abiertos a que se les evalúe y juzgue en base a su rendimiento. Cuando la ADP ponga en primer lugar su rol en el futuro de nuestra juventud, entonces la sociedad dejará de verlos como un gremio que solo busca aprovecharse de los fondos del erario.

Alguien debe enseñarle su rol y su importancia a la ADP.