Proteger y competir

ElAvance | 21 octubre 2026

La apertura comercial ha representado grandes oportunidades para la República Dominicana, pero también importantes desafíos para nuestros productores agropecuarios. El debate sobre el arroz y el DR-CAFTA nos recuerda que el libre comercio no puede analizarse únicamente desde los precios y las importaciones, sino también desde la seguridad alimentaria, los empleos y la sostenibilidad de nuestra producción nacional. En 2025, el país produjo aproximadamente 14.8 millones de quintales de arroz, suficientes para cubrir cerca del 96 % del consumo nacional. Esta capacidad productiva no surgió de la nada, es el resultado de décadas de trabajo, inversión y políticas de apoyo que han contribuido a proteger un sector fundamental para nuestra economía.

Sin embargo, defender la producción nacional no significa cerrar las puertas a la competencia internacional. Los productores dominicanos también tienen la responsabilidad de modernizarse, incorporar tecnología, mejorar sus rendimientos y reducir costos. No podemos aspirar a competir globalmente utilizando permanentemente los mismos métodos de producción. El Estado debe acompañar esa transformación mediante financiamiento, infraestructura, asistencia técnica y condiciones comerciales justas. La protección debe servir para fortalecer a nuestros productores, no para mantenerlos indefinidamente alejados de la competencia.

República Dominicana necesita encontrar un equilibrio inteligente entre apertura comercial y defensa de sus sectores estratégicos. Debemos proteger el empleo rural, garantizar la seguridad alimentaria y cuidar el bolsillo de los consumidores, sin perder de vista que vivimos en una economía cada vez más integrada. El objetivo no debe ser producir solamente porque estamos protegidos, sino alcanzar la capacidad de competir porque somos eficientes.Defender lo nuestro también significa prepararlo para el futuro. Y ese futuro exige una agropecuaria dominicana más moderna, productiva y competitiva.