Una democracia que puede gobernar desde cualquier lugar

ElAvance | 15 septiembre 2026

El traslado temporal de la residencia oficial del presidente Luis Abinader de Santo Domingo a Santiago tiene mucho más de simbólico que de administrativo. Durante tres días, el jefe del Estado despacha desde la Ciudad Corazón sin que se altere el funcionamiento del Gobierno, sin que cambie la capital y sin que las instituciones detengan sus labores. Parece algo sencillo, pero precisamente ahí está su importancia, de que la República Dominicana puede demostrar que sus instituciones funcionan más allá de un edificio, una ciudad o incluso de la figura de quien ocupa temporalmente la Presidencia.

También es una señal importante de descentralización. Santo Domingo seguirá siendo la capital, pero la República Dominicana no termina en el Distrito Nacional. Gobernar temporalmente desde Santiago acerca el Poder Ejecutivo al Cibao, a sus empresarios, trabajadores, productores y comunidades, y transmite la idea de un Estado que puede desplazarse por su territorio sin perder capacidad de decisión. Más aún, recuerda que vivimos en una democracia madura, con reglas claras, separación de poderes e instituciones que mantienen su funcionamiento independientemente de dónde se encuentre físicamente el presidente.

Quizás ese sea el mayor valor del gesto. Las democracias sólidas son aquellas en las que las instituciones pesan más que los hombres y la normalidad prevalece sobre el simbolismo del poder. Que un presidente pueda mover temporalmente su residencia oficial amparado en la Constitución y que el país continúe funcionando con absoluta normalidad habla bien de lo que hemos construido. Somos una democracia que todavía tiene mucho que mejorar, pero también una democracia fuerte, estable y capaz de mostrar madurez institucional. El presidente puede despachar desde Santo Domingo, Santiago o cualquier otro punto del territorio; lo verdaderamente importante es que, dondequiera que esté, por encima del poder siempre permanezcan la Constitución, las instituciones y la democracia.