Desarrollo en las calles

ElAvance | 08 junio 2026

Las grandes transformaciones de un país no siempre llegan en forma de edificios imponentes o proyectos de alto perfil. Muchas veces comienzan en algo tan sencillo como una carretera en buen estado, una calle asfaltada o una vía que conecta una comunidad con nuevas oportunidades. Por eso, debemos reconocer que el amplio programa de asfaltado que está ejecutando el Gobierno dominicano a través del Ministerio de Obras Públicas merece ser visto más allá de la infraestructura, sino, como una apuesta directa al desarrollo económico, la movilidad y la calidad de vida de los ciudadanos.

La colocación de cientos de kilómetros de asfalto en el Gran Santo Domingo y en las provincias del país responde a una necesidad histórica de comunidades que durante años esperaron soluciones definitivas para sus calles y caminos. Obras como la Circunvalación de Baní, junto a los múltiples circuitos viales desarrollados en el Cibao, el Sur y el Este, fortalecen la conectividad nacional y permiten que personas, mercancías y servicios se desplacen con mayor eficiencia. Cada kilómetro construido representa menos tiempo perdido en el tránsito, menores costos de transporte y mayores oportunidades para productores, comerciantes y emprendedores.

Pero el verdadero impacto de estas inversiones se siente en la vida cotidiana de los dominicanos. Un mejor sistema vial facilita el turismo, fortalece la competitividad de la agricultura, mejora la seguridad en las carreteras y acerca a las comunidades al desarrollo. Aún queda mucho camino por recorrer, pero la visión de seguir modernizando y manteniendo la red vial nacional es la correcta. Porque cuando se conecta un país, no solo se construyen carreteras; se construyen oportunidades para todos.