Caso Llenas Aybar: una condena cumplida sin absolución social

ElAvance | 19 mayo 2026

El país busca cerrar una herida que marcó a toda una generación de dominicanos

Con la liberación el pasado 5 de mayo de Mario José Redondo Llenas de la prisión de Najayo, tras cumplir una condena de 30 años por el asesinato de su primo José Rafael Llenas Aybar, concluyó, al menos en el plano judicial, uno de los capítulos más dolorosos en las últimas décadas para la sociedad dominicana.

Mario José Redondo Llenas, libre tras cumplir 30 años de prisión.

Exactamente 10 años antes, el 5 de mayo de 2016, había abandonado este mismo recinto penitenciario Juan Manuel Moliné Rodríguez, cómplice de Mario José en el espantoso crimen, por lo que los confesos asesinos cumplieron la totalidad de la pena que le impuso el juez Julio César Canó Alfau, la máxima que permitía el Código Penal vigente en el país para el desafortunado episodio.

Juan Manuel Moliné Rodríguez el día que salió de prisión.

Cumplido este ciclo es fácil llegar a la conclusión de que todo lo relacionado al denominado “Caso Llenas Aybar” terminó.

José Rafael Llenas Aybar.

De la manera que ocurrieron los hechos, narrados con lujo de detalles por los perpetrantes durante el juicio, televisado en la ocasión por CDN, Cadena de Noticias, es suficiente para desarrollar el guion de una película siniestra o una escabrosa serie de Netflix.

Los siguientes datos son más que conocidos ¿cómo fue secuestrado el menor? con engaños, diciéndole a su madre que lo llevarían a una exhibición de motocicletas; ¿de cuantas estocadas lo asesinaron? 34; ¿quién las perpetró? Mario José Redondo Llenas; ¿dónde apareció el cuerpo? en el Arroyo Lebrón en el kilómetro 13 de la autopista Duarte; ¿cuál fue el móvil del crimen? solicitar un rescate de 10 millones de pesos; ¿cómo dieron con los asesinos? a través de una libreta que apareció en el sitio del crimen con el número de una joven que resultó ser novia de Moliné Rodríguez. En lo adelante vino el juicio, la condena y la liberación.

Los Meccia-Palma; la familia diplomática argentina

Sin embargo, existe una parte en esta lacerante historia que agrega una dosis de misterio a estos acontecimientos, la cual involucra a figuras de alto perfil como a la sazón fueron los representantes diplomáticos en República Dominicana de un gobierno extranjero.  

Luis Palmas de la Calzada, Teresa Meccia de Palmas y sus hijos.

Se trató de la familia de la embajadora de Argentina en el país para la época Teresa Elvira Meccia, cuyo esposo, Luis Palmas de la Calzada, fue mencionado en el expediente por el autor material del hecho, Mario José Redondo Llenas, revelando pormenores realmente escalofriantes.

Además de confesar el crimen de manera detallada, Mario José puso a la luz datos que implicaban a la pareja de la embajadora en crímenes tan graves como asesinato, narcotráfico y satanismo, al tiempo de aseverar que este incurría en prácticas como la homosexualidad o grabarse teniendo relaciones sexuales.    

Un amplio reportaje que realizó el desaparecido canal de televisión por suscripción argentino Infinito, manejó de manera minuciosa el interrogatorio que se le hizo a Redondo Llenas.

En el documento queda registrado un episodio que mezcla homosexualismo y asesinato por parte del esposo de Teresa Meccia; se trata de un encontronazo que Luis Palmas habría tenido con uno de sus dos hijos, de nombre Martín, supuestamente porque su padre estaba discutiendo con un joven de unos 20 años y este le preguntó las razones del choque.

Siempre según la narración, el muchacho le habría preguntado a Luis Palmas que si no quería que su hijo se enterara de que él era “maricón”, a lo que el hombre respondió propinándole un disparo en la cabeza.

En el expediente consta también, de acuerdo a la narración del autor material del asesinato, que la primera vez que tuvo contacto con Luis Palmas este lo habría encañonado y le exigió que tuvieran relaciones sexuales a lo que él se negó. No obstante, dice que otra persona lo sometió y se vio en la obligación de “lamerle el pene”, bajo amenaza de muerte.

Mario José y Juan Manuel en una de las audiencias del juicio.

En lo relativo al tema del tráfico de drogas, en una parte del interrogatorio Mario José cuenta que en una ocasión viajó con el señor Palmas y un teniente de la Policía a la ciudad de Barahona a retirar 250 kilos de cocaína y que una vez retornaron a Santo Domingo se quedaron en la casa del esposo de la embajadora y el agente policial continuó la ruta con la sustancia en el vehículo.

Como si todo esto no fuera suficiente, a la familia Meccia-Palmas se les vinculó a prácticas satánicas y una vez más el confeso homicida ofreció detalles precisos sobre esta actividad. En una parte del expediente asegura que tras el secuestro del niño José Rafael Llenas Aybar, se quedó esperando instrucciones y que la orden era que, si a su beeper llegaba el número 666, tenía que proceder ejecutando al menor, lo que finalmente terminó ocurriendo.

Guillermo Moreno, quien en agosto de 1996 fue nombrado como procurador general de la República en la primera gestión del presidente Leonel Fernández, contó en una oportunidad que efectivamente se pudo establecer que la familia diplomática argentina incurría en prácticas satánicas porque en una finca de su propiedad aparecieron notas con apuntes de esta naturaleza.

Guillermo Moreno fue designado como Procurador General de la República en 1996

Antes de ocurrir los acontecimientos que se narran en esta crónica Teresa Elvira Meccia de Palmas llevaba ya más de 6 años siendo embajadora de Argentina en República Dominicana, tras haber sido nombrada en 1989 por el entonces presidente de esa nación sudamericana, Carlos Menen. Se sabe que la diplomática tenía excelentes relaciones con el presidente dominicano Joaquín Balaguer.  

Pese a esto, tras estallar el escándalo los Meccia-Palmas no permanecieron durante mucho tiempo en territorio dominicano; el presidente Menem emitió el decreto 778 destituyendo a la diplomática quien salió del país junto a su familia en agosto de 1996, mes y año en los que también su amigo, el doctor Joaquín Balaguer, ocupó por última vez el poder.

Teresa Elvira Meccia de Palmas falleció en Buenos Aires el 28 de septiembre de 2016, cuando habían pasado poco más de 20 años del trágico hecho. Ni su esposo ni ella, ni ninguno de sus dos hijos comparecieron nunca ante la justicia dominicana pese a la gravedad de las imputaciones hechas por Mario José Redondo Llenas.

La inmunidad diplomática de la familia y las dificultades para ser extraditados desde Argentina a República Dominicana hicieron imposible esta posibilidad.

Al pasar del tiempo la nebulosa en cuanto a si las declaraciones de Redondo Llenas sobre Luis Palmas fueron reales o no permanecen. Para muchos se trató de una estrategia de sus abogados para complicar el expediente. Lo cierto es que estas graves acusaciones nunca fueron probadas.

Cuando salió de prisión, una vez más los comunicadores le preguntaron a Mario José sobre la participación de los Palmas y esta fue su respuesta textual: “Yo creo que hay que mirar con una mirada fresca. Esa pregunta a mí me la han hecho 500 veces; yo he tratado de responderla como mejor he podido en diferentes momentos porque no es lo mismo ahora que tengo 49 años que cuando yo era un mozalbete con 19 años. En cada momento he intentado producir la mejor respuesta, esa respuesta sigue generando inquietudes”.

“Mario, esa no fue la pregunta. La pregunta es ¿si fueron ustedes dos o si había más personas, la familia de la embajadora de Argentina? Insistió un periodista… Yo te respondí lo que entiendo debo responder” subrayó.

Vanidad 

El caso Llenas Aybar volvió a la palestra este 2026 debido a la salida de prisión del asesino material del menor, tras cumplir la pena máxima de 30 años que establece el Código Penal para este tipo de crímenes.

Para la ocasión, figuras que estuvieron de cerca en el caso, como el exprocurador general de la República, Francisco Dominguez Brito fueron abordados por los medios.

Francisco Domínguez Brito atribuyó los hechos a un tema de vanidad.

En declaraciones al periodista José Peguero, Domínguez Brito consideró que el hecho se trató de un secuestro para conseguir dinero con el objetivo de comprar un jet ski que estaba de moda en ese tiempo, es decir que el asesinato no fue más que un intento por satisfacer la vanidad de estos dos jóvenes.

Controversia tras la salida de Mario José

A nivel de justicia ya no se podía hacer más nada, por lo que Mario José Redondo Llenas recuperó su libertad el pasado 5 de mayo, 30 años y un día después del trágico suceso.

Sin embargo, algunos comunicadores y ciudadanos no quedaron conformes y expresaron su indignación ante el cumplimiento de la sentencia. La panelista de Faia Radio, Noelia Hazim llevó la voz cantante entre las figuras de los medios que se irritaron con la libertad del responsable de uno de los crímenes que mayor impacto ha causado en la sociedad dominicana.

La panelista de Faia Radio Noelia Hazim reaccionó indignada con la liberación de
Mario José Redondo Llenas.

“Los presos de Najayo me decepcionaron”, llegó a afirmar la panelista, declaraciones que fueron criticadas por su colega Milton Cordero ‘Lechuga’, generando un encontronazo entre ambos comunicadores.

La disputa pública entre Lechuga y Noelia se replicó entre miles de dominicanos, muchos lamentando que el asesino haya quedado en libertad y otros replicando que la ley es la que manda y que todo ser humano tiene derecho a una segunda oportunidad.

Casi cadena perpetua con el nuevo Código

Ante el hecho consumado es imposible volver atrás y con Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez se cumplió al pie de la letra lo que establece la normativa legal. ¿Pero qué pena puede enfrentar una persona que incurra en esos mismos crímenes una vez entre en vigencia la Ley 74-25 o nuevo Código Penal que entra en vigencia a partir de principios de agosto de este año?

El abogado Paul Maldonado explica al periodista Víctor Herasme las condenas que implicaría un crimen de esta naturaleza en el nuevo Código Penal.

El Avance Media hizo esta pregunta al abogado Paul Maldonado, quien explicó que debido al cúmulo de penas que establece esta legislación quienes se involucren en hechos de esa naturaleza se exponen fácilmente a pasar el resto de su vida en prisión.

Y es que, aunque el Código no establece de manera taxativa la cadena perpetua, si contiene el cúmulo de penas por acumulación de delitos y en el caso Llenas Aybar se configuraron varios crímenes graves.

“Ellos cometieron asociación de malhechores, ellos cometieron asesinato, ellos cometieron actos de barbarie, ellos cometieron secuestro y ahí hay un concurso de infracciones que el nuevo Código sumaría todo eso y para la mayoría de ellos se establece de 30 a 40 años”, explicó Maldonado.

No obstante, aclara que el nuevo Código establece la limitante de que el cúmulo de penas no puede exceder los 60 años, precisando que en el caso de Mario José Redondo Llenas este hubiera salido de prisión a los 79 u 80 años.

“No es una cadena perpetua, pero está muy cerca”, planteó el jurista.

Morbo y psicología

En declaraciones ofrecidas a El Avance Media La terapeuta familiar Arelis García López abordó el impacto psicológico y social de revivir tragedias del pasado, al advertir sobre el papel del morbo en la forma en que la sociedad consume este tipo de contenidos.

García López explicó que, desde la terapia familiar y la educación, la constante exposición a hechos dolorosos sin un propósito constructivo puede obstaculizar los procesos de sanación tanto a nivel individual como colectivo. Señaló que la reiteración de estos casos en la esfera pública, muchas veces impulsada por el interés de captar atención, responde a una dinámica donde el morbo se impone sobre la reflexión.

La terapeuta familiar Arelis García López señala la importancia de no buscar el morbo en estos casos, sino elementos que ayuden a los involucrados y a la sociedad a seguir adelante.

Indicó que este fenómeno, potenciado por la inmediatez de las plataformas digitales, provoca que comunicadores y generadores de contenido recurran al sufrimiento ajeno como un recurso de impacto, lo que a su vez contribuye a la insensibilización social y a la normalización de la violencia simbólica.

En ese sentido, advirtió que el morbo “no educa, no previene y no transforma”, sino que refuerza patrones negativos, especialmente en las nuevas generaciones, al tiempo que reabre heridas en las familias afectadas, dificultando su proceso de duelo.

La especialista también planteó la necesidad de cambiar el enfoque hacia una narrativa más responsable, centrada en la educación emocional, la prevención y la construcción de conciencia colectiva, destacando que incluso en contextos marcados por hechos graves, es posible promover mensajes orientados a la transformación personal y social.

Finalmente, subrayó que, sin restar gravedad a los hechos del pasado, la sociedad debe cuestionarse si desea seguir enfocándose en la repetición del dolor o avanzar hacia una visión que fomente aprendizaje, respeto y una convivencia más saludable.

Seguir adelante

La conclusión judicial del caso Llenas Aybar, tras la liberación de Mario José Redondo Llenas, no significa necesariamente el cierre emocional de la tragedia. 30 años después, el caso sigue generando indignación, preguntas sin respuestas y una fuerte carga simbólica en la memoria colectiva.

Más allá de los hechos criminales y las teorías no comprobadas que rodearon el expediente, este episodio revela varias dimensiones: la capacidad del sistema de justicia de cumplir la ley tal como estaba establecida, las limitaciones legales de la época, y el contraste con un nuevo Código Penal que apunta a sanciones mucho más severas ante crímenes similares.

Moliné Rodríguez ha seguido con su vida en bajo perfil desde que salió de Najayo hace 10 años y muy posible Redondo Llenas hará lo mismo.

La justicia cumplió su papel, aunque sin dejar satisfecho a un segmento importante de la sociedad y con la posibilidad de nunca saber si los condenados fueron los únicos responsables de uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente de la República Dominicana.