2026: un año marcado por desastres naturales que han dejado miles de víctimas

Ruth Encarnacion | 28 agosto 2026

Santo Domingo.-Desde inundaciones y ciclones hasta terremotos e incendios forestales, diferentes regiones del mundo han enfrentado durante los primeros ocho meses de 2026 una cadena de fenómenos naturales con graves consecuencias humanas y materiales.

Enero: El año comenzó con inundaciones y fuertes lluvias en distintas zonas de África austral, además de deslizamientos de tierra en Indonesia. Las precipitaciones provocaron muertes, desplazamientos y daños en viviendas e infraestructuras.

Febrero: Madagascar enfrentó uno de los episodios más devastadores del primer trimestre con el paso del ciclón Gezani. El fenómeno dejó decenas de muertos, cientos de heridos y miles de personas desplazadas. La ONU reportó inicialmente 73 fallecidos y más de 800 heridos.

Marzo: Las lluvias volvieron a causar estragos en África. Kenia sufrió graves inundaciones que afectaron a Nairobi y otras regiones del país. El balance oficial llegó posteriormente a más de un centenar de muertos, además de miles de desplazados y hogares afectados.

Abril y mayo: Las inundaciones continuaron afectando diferentes países, mientras aumentaban los incendios forestales. La NASA registró durante este período emergencias por inundaciones en Nueva Zelanda y Brasil, incendios en Kansas y California y actividad del volcán Mayon, en Filipinas.

Junio: Venezuela fue sacudida por dos fuertes terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, que provocaron una emergencia de gran escala y dejaron miles de personas afectadas.

Agosto: El mes ha concentrado algunos de los episodios más mortales del año. El 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7.4 golpeó el occidente de Colombia, dejando cientos de muertos, miles de heridos y una extensa destrucción de viviendas e infraestructura.

Pocos días después, Nepal volvió a quedar en el centro de la emergencia mundial. El 26 de agosto, un desprendimiento de hielo y roca en el Himalaya desencadenó una enorme avalancha de lodo e inundaciones repentinas en la frontera con China. El desastre arrasó comunidades, carreteras y puentes y dejó más de 500 muertos y más de 1,500 desaparecidos, según los balances conocidos este viernes, aunque las cifras continúan cambiando mientras avanzan las labores de rescate.

El desastre de Nepal y Tíbet amenaza además con agravarse debido a la formación de lagos naturales que podrían desbordarse y provocar nuevas inundaciones.

A falta de pocos meses para concluir el año, 2026 ya está marcado por una sucesión de tragedias naturales que han puesto a prueba la capacidad de respuesta de gobiernos y organismos de emergencia. Y todavía permanece abierta la temporada de huracanes del Atlántico, por lo que el balance mundial podría aumentar durante los próximos meses.