Tres deudas con el baloncesto

ElAvance | 23 abril 2026

Rafael Faneyte.
Analista Deportivo.

Veo con mucho pesar la situación que vive el baloncesto dominicano con relación a la no inclusión de muchas de sus figuras emblemáticas y trascendentales al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, el espacio nacional de los Inmortales.

Y más que buscar culpables, la verdad es que la inmortalidad no es exclusiva para baloncestistas, más bien, es un espacio para distinguir de manera especial a aquellos que sobresalieron en más de 20 disciplinas deportivas en el país. Pero para complicar aún más el tema, el sistema de escogencia impide que se pueda valorar en su justa dimensión el desempeño de muchos de los nuestros, refiriéndome a los que nos competen, a los del baloncesto.

Y es cierto, antes de entrar en materia, que han llegado algunos con menos méritos totales que otros que están fuera. Sea cual sea la causa, hay una deuda que parece difícil de pagar.

Osiris Duquela, para muchos el más grande estratega dominicano, dueño de innumerables marcas dirigenciales y un maestro de generaciones que ha mostrado su don de gran ser humano, honestidad, compromiso social y buen trato hacia aquellos que han tenido la oportunidad de pasar por sus manos en alguna etapa de su vida, entre los que me encuentro. Un entrenador intachable y exitoso.

Leandro de la Cruz, un técnico probado, cargado de lauros y con una dilatada carrera que lo consolidó como uno de los entrenadores más reputados de su época. Ejerció, además, como comunicador y empresario del deporte. Méritos de sobra en su haber para ser exaltado.

Héctor Báez, que suma etapas relevantes como jugador, entrenador, gerente y propulsor, es el único de los tres mencionados que ya no está entre los vivos. "El Toro" es un referente del baloncesto dominicano, con una historia de éxito indiscutible.

La creación del “Salón de la Fama del Baloncesto Dominicano sería la salida más viable para que los baloncestistas pudiéramos reconocer a nuestras figuras, muchas de ellas, ni siquiera están en el radar del Pabellón de la Fama. Esa idea la puse en la mesa del presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto, Rafael Uribe, hace más de 10 años. 

Recientemente se anunció la creación del mismo, por parte de un grupo de dolientes del deporte del aro y el balón, lo que sería un bálsamo para el malestar que ha causado por años esta deuda moral y deportiva con el baloncesto nacional.