¿Se pudo evitar? Pilotos del accidente en La Romana habrían reportado pérdida del motor antes de caer, según informe

Max Herrera | 08 julio 2026

Santo Domingo.- La Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) reveló nuevos detalles sobre el accidente del avión ejecutivo Gulfstream G200, matrícula N318JF, ocurrido el pasado 7 de junio en el Aeropuerto Internacional de La Romana, donde fallecieron los dos tripulantes de la aeronave. El informe preliminar muestra que los pilotos alcanzaron a emitir varias alertas al control aéreo antes del impacto, incluyendo el reporte de la pérdida del motor derecho y las dificultades para controlar la aeronave, lo que semanas después del siniestro vuelve a plantear interrogantes sobre la situación.

De acuerdo con el documento, la emergencia comenzó pocos minutos después del despegue con destino a Austin, Texas, cuando la tripulación notificó la pérdida del motor derecho y solicitó autorización para regresar al Aeropuerto Internacional de La Romana. La aeronave, operada por Aibonito Aviation LLC, no transportaba pasajeros. Aunque el informe no determina responsabilidades ni una causa definitiva, la secuencia de comunicaciones conocidas hasta el momento ha abierto nuevas dudas sobre el fallo que desencadenó el accidente.

Según la cronología de las comunicaciones con el control aéreo, tres minutos después del despegue la tripulación pidió desviarse para atender una situación y posteriormente declaró la emergencia tras confirmar la pérdida del motor derecho. A las 20:01 UTC, los pilotos solicitaron tiempo para intentar controlar la aeronave y, cinco minutos después, transmitieron uno de los mensajes más dramáticos registrados: "No puedo controlar bien el avión, estamos sobreviviendo".

Inicialmente, la tripulación intentó aterrizar por la pista 11, pero realizó una maniobra de ida al aire cuya causa aún no ha sido determinada por los investigadores. Posteriormente permaneció varios minutos sobrevolando la zona con el objetivo de consumir combustible debido al peso de la aeronave antes de efectuar un nuevo intento de aterrizaje.

Según el informe de la CIAA, el Gulfstream G200 finalmente aterrizó por la pista 29 alrededor de las 20:11 UTC. Sin embargo, durante la carrera de aterrizaje se desvió bruscamente hacia la izquierda, salió de la pista y recorrió aproximadamente 700 metros sobre terreno de césped. Durante ese desplazamiento colapsó el tren de aterrizaje principal, se desprendió el motor izquierdo y se rompieron los tanques de combustible de las alas, lo que provocó un incendio de grandes proporciones que destruyó completamente la aeronave.

El informe confirma que a bordo viajaban únicamente el piloto y el copiloto, ambos de nacionalidad estadounidense, quienes fallecieron en el lugar del accidente. La CIAA precisó que el avión no transportaba pasajeros ni mercancías peligrosas y reiteró que el documento divulgado es de carácter preliminar, por lo que no establece causas definitivas ni responsabilidades. Entre los aspectos que continúan bajo investigación figuran la causa exacta de la falla del motor derecho, las razones por las que se abortó el primer intento de aterrizaje, las dificultades para mantener el control de la aeronave, el peso y balance, el funcionamiento de los sistemas de vuelo y el análisis de las cajas negras (FDR y CVR), ya recuperadas.