AstraZeneca admite que su vacuna contra el Covid puede generar trombosis

Max Herrera | 30 abril 2024

Londres.- El gigante farmacéutico AstraZeneca ha reconocido, en un tribunal del Reino Unido, que su vacuna contra el COVID-19 podría desencadenar efectos adversos, siendo el principal de estos, el síndrome de trombosis con trombocitopenia (TTS), un trastorno que afecta los niveles de plaquetas en la sangre. Esta admisión se produce en medio de una demanda colectiva en el país anglosajón, en la que los demandantes alegan haber sufrido lesiones graves tras recibir la vacuna desarrollada en colaboración con la Universidad de Oxford.

La revelación de AstraZeneca ante los tribunales británicos coincide con investigaciones previas que habían señalado la posibilidad de este efecto adverso. En 2021, un estudio publicado en la revista The Lancet titulado "Trombosis muy rara con trombocitopenia después de la segunda dosis de AZD1222: un análisis de la base de datos de seguridad global", realizado por científicos del laboratorio, ya había mencionado casos raros de TTS.

El síndrome de trombosis con trombocitopenia (TTS) se caracteriza por la formación de coágulos sanguíneos en diversas partes del cuerpo, incluido el cerebro, acompañado de niveles bajos de plaquetas. Esta afección también se conoce como ‘trombocitopenia trombótica inmunitaria inducida por vacunas’ (VITT), y se ha observado en un pequeño porcentaje de personas que recibieron la vacuna de AstraZeneca en el Reino Unido, la Unión Europea y países escandinavos.

En documentos judiciales presentados ante el Tribunal Superior de Justicia de Londres en febrero, AstraZeneca admitió la posibilidad de que su vacuna pueda causar TTS en casos muy raros, aunque afirmó desconocer el mecanismo biológico detrás de este síndrome.

Protestantes afuera del juicio. Fuente: externa.

Esta admisión llega en un momento en que AstraZeneca enfrenta múltiples demandas por lesiones y muertes presuntamente vinculadas a su vacuna. Al menos 51 demandas han sido presentadas contra la compañía, en las que los demandantes buscan indemnizaciones significativas.

A pesar de estos desafíos legales, AstraZeneca ha reafirmado la seguridad y eficacia de su vacuna, respaldada por reguladores a nivel mundial. Sin embargo, la empresa ha declarado su apoyo a todas las personas afectadas por posibles efectos secundarios de su vacuna, aunque sostiene que tales complicaciones son extremadamente inusuales.

Actualmente, la vacuna de AstraZeneca ya no se administra en el Reino Unido ni en Australia. Se estima que las probabilidades de desarrollar TTS después de recibir esta vacuna son extremadamente bajas, alrededor de una entre 50 mil. A pesar de los desafíos, la Universidad de Oxford ha destacado que la vacuna ha sido crucial en la lucha contra la pandemia, salvando a millones de personas en todo el mundo.