Ruptura diplomática: López Obrador corta lazos con Ecuador tras incidente en embajada de Quito

Max Herrera | 06 abril 2024

Quito.- La tensión diplomática entre México y Ecuador alcanzó un punto crítico, tras el operativo policial realizado en la embajada mexicana en la capital del país sudamericano, para capturar al exvicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, quien se encontraba refugiado en la sede diplomática mexicana desde diciembre.

El asalto a la embajada mexicana por parte de la Policía Nacional ecuatoriana desató la furia del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó la suspensión inmediata de las relaciones diplomáticas con Ecuador. López Obrador denunció la acción como una "violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México".

El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, defendió la medida alegando que Glas, condenado por corrupción, había abusado de los privilegios concedidos a la misión diplomática y que México había otorgado asilo político de manera contraria al marco jurídico convencional.

El ingreso de las autoridades ecuatorianas a la embajada mexicana y la detención de Glas se produjeron en medio de una creciente tensión entre ambos países, exacerbada por la expulsión previa de la embajadora mexicana Raquel Serur por declaraciones de López Obrador sobre un asesinato político en Ecuador.

El incidente generó una ola de condenas internacionales, con México anunciando su intención de recurrir a la Corte Internacional de Justicia para denunciar a Ecuador por la violación de la inviolabilidad de la embajada y las agresiones sufridas por su personal diplomático durante el operativo policial.

Autoridades ecuatorianas violentaron la embajada mexicana para detener al expresidente Glas. Fuente: externa.

Por su parte, Ecuador reafirmó su compromiso con la lucha contra la corrupción y aseguró que no permitirá que ningún delincuente quede impune en su territorio, subrayando su respeto por el pueblo mexicano y su lucha contra la corrupción.

El arresto de Glas en la embajada mexicana marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales entre México y Ecuador, con repercusiones que podrían prolongarse en el ámbito diplomático y político en los próximos días.