República Dominicana acogió la XLI reunión de la CEPAL en medio de desafíos económicos y geopolíticos

Lorian Cuevas | 21 octubre 2026

El país asumió la presidencia del organismo regional hasta 2028, mientras el presidente Luis Abinader destacó los avances económicos nacionales y presentó las metas del Gobierno para impulsar el crecimiento, reducir la pobreza y ampliar las oportunidades de desarrollo.

Por Lorian Cuevas

Santiago de los Caballeros. — La República Dominicana se convirtió en el centro del diálogo económico y político de América Latina y el Caribe al acoger el cuadragésimo primer período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), un encuentro que reunió a representantes gubernamentales, organismos internacionales y distintos sectores para debatir los desafíos que enfrenta la región en un escenario mundial marcado por profundas transformaciones.

La reunión se desarrolló en un contexto caracterizado por tensiones geopolíticas, cambios en las relaciones comerciales, fragmentación de los espacios multilaterales y una acelerada transformación tecnológica que plantea nuevos retos para las economías latinoamericanas y caribeñas.

El encuentro también representó una oportunidad para que la República Dominicana presentara sus avances económicos, compartiera sus prioridades de desarrollo y fortaleciera su participación en los mecanismos de cooperación regional.

La CEPAL, fundada en 1948 y con sede principal en Santiago de Chile, es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas. Su labor se concentra en promover el desarrollo económico y social mediante la investigación, el análisis y la formulación de propuestas de políticas públicas.

La cita reunió a representantes de los 45 Estados miembros y los 14 Estados asociados del organismo, así como a delegados del sistema de las Naciones Unidas, instituciones financieras multilaterales, el sector privado, la academia y organizaciones de la sociedad civil.

La apertura estuvo encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor Orlando Bisonó, y Luis Fidel Yáñez, secretario de la Comisión de la CEPAL, quien participó en representación del secretario ejecutivo del organismo, José Manuel Salazar-Xirinachs.

También estuvieron presentes el viceministro para Asuntos Económicos y Cooperación Internacional, Hugo Rivera; la coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en República Dominicana, Julia Sánchez, y otras autoridades nacionales e internacionales.

Durante su intervención, Bisonó destacó la importancia del diálogo, la cooperación internacional y la integración regional como herramientas fundamentales para enfrentar los desafíos comunes.

“Nuestra región necesita fortalecer su capacidad para dialogar, encontrar espacios de convergencia y construir respuestas que nos permitan avanzar”, expresó el canciller, al reafirmar el compromiso dominicano con un multilateralismo orientado a resultados concretos.

El funcionario señaló que el encuentro constituía una oportunidad para compartir experiencias, escuchar diferentes perspectivas y aprender de las iniciativas desarrolladas por las naciones participantes.

“Somos una región diversa y ningún país tiene todas las respuestas”, añadió.

Por su parte, Luis Fidel Yáñez agradeció al Gobierno dominicano por el liderazgo y la disposición demostrados en la organización del evento, al tiempo que resaltó la importancia de mantener abiertos los espacios de concertación internacional.

El representante de la CEPAL también destacó la iniciativa Meta RD 2036, impulsada por el presidente Luis Abinader, como un mecanismo de articulación entre los sectores público y privado para promover el desarrollo económico y social.

Según explicó, esta estrategia guarda relación con la Estrategia Nacional de Desarrollo de la República Dominicana y con varios de los objetivos establecidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Abinader destaca inversión extranjera superior a US$5,000 millones

Uno de los momentos centrales del encuentro fue la intervención del presidente Luis Abinader, quien presentó los principales avances económicos de la República Dominicana y expuso las metas de desarrollo que impulsa su Gobierno.

El mandatario destacó que la inversión extranjera directa superó por primera vez los US$5,000 millones en 2025, resultado que atribuyó a las condiciones de estabilidad, confianza y apertura que ofrece el país a los inversionistas.

Abinader sostuvo que la atracción de capitales constituye una herramienta importante para ampliar las oportunidades económicas, fortalecer los sectores productivos y generar empleos.

Sin embargo, enfatizó que el crecimiento económico debe traducirse en mejoras concretas para la población.

“Queremos que un joven pueda construir su futuro aquí. Que una familia pueda ahorrar, adquirir una vivienda y vivir con mayor tranquilidad”, expresó el jefe de Estado al explicar su visión de desarrollo.

Durante su discurso, también informó que las exportaciones dominicanas se aproximaron a los US$16,000 millones en 2025, reflejando el dinamismo de las actividades productivas y comerciales del país.

En materia social, destacó la reducción de la pobreza monetaria, que, según las cifras presentadas, pasó del 25 % en 2019 al 14 % durante el primer semestre de 2026.

El presidente señaló que estos resultados representan avances importantes, aunque reconoció la necesidad de continuar impulsando políticas que permitan distribuir los beneficios del crecimiento entre los hogares dominicanos.

En ese contexto, presentó los principales objetivos de la estrategia Meta RD 2036, una iniciativa que busca acelerar el desarrollo económico y social durante la próxima década.

Entre las metas expuestas figuran duplicar el tamaño real de la economía, alcanzar un crecimiento promedio cercano al 6 % anual, generar 1.7 millones de nuevos empleos, triplicar el salario medio y eliminar la pobreza extrema.

El mandatario explicó que alcanzar estos objetivos requerirá fortalecer la productividad, promover la inversión, mejorar la calidad del empleo y ampliar las oportunidades de desarrollo para los distintos sectores de la población.

Asimismo, destacó la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica y la confianza institucional como condiciones fundamentales para sostener el crecimiento.

La intervención presidencial también puso de relieve la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países latinoamericanos y caribeños para enfrentar los desafíos económicos, tecnológicos y geopolíticos.

República Dominicana asume la presidencia de la CEPAL hasta 2028

Uno de los principales resultados del encuentro fue la elección de la República Dominicana para presidir la CEPAL durante el período 2026-2028.

Con esta designación, el país sucedió a Perú en la conducción de los trabajos intergubernamentales del organismo regional y asumió la responsabilidad de contribuir al fortalecimiento del diálogo, la integración y la cooperación entre sus Estados miembros.

La nueva función representa una oportunidad para ampliar la participación dominicana en la definición de prioridades regionales y promover iniciativas orientadas al desarrollo sostenible.

El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, destacó que la presidencia dominicana deberá concentrarse en transformar los diagnósticos y las propuestas en acciones concretas que puedan generar resultados verificables.

“Creo que tenemos una oportunidad: hacer de este período una etapa en la que avancemos del diagnóstico a la implementación y de las grandes aspiraciones a experiencias concretas que podamos medir, compartir y replicar”, expresó el canciller.

Bisonó sostuvo que, después de años dedicados a identificar los principales desafíos de América Latina y el Caribe, resulta necesario fortalecer las capacidades nacionales y avanzar hacia la ejecución de políticas públicas sostenibles.

En ese sentido, planteó la importancia de identificar áreas específicas en las que la cooperación regional pueda contribuir a mejorar la productividad, impulsar la innovación y ampliar las oportunidades económicas.

El funcionario también resaltó el papel de la diplomacia económica como instrumento para fortalecer la inserción internacional de los países.

Explicó que esta labor no debe limitarse a la promoción de exportaciones o al acompañamiento de negociaciones comerciales, sino que también debe contribuir a comprender las cadenas de valor, anticipar las transformaciones internacionales e identificar nuevas oportunidades de inversión y desarrollo.

Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer los vínculos entre los sectores público y privado, con el propósito de impulsar iniciativas que favorezcan el crecimiento económico y la competitividad.

Con la presidencia de la CEPAL, la República Dominicana asumió el compromiso de promover el intercambio de experiencias, fortalecer los mecanismos de cooperación y dar seguimiento a las prioridades acordadas por los países miembros.

El reto será convertir los espacios de diálogo en proyectos y políticas que permitan responder de manera coordinada a los cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos que enfrenta la región.

La CEPAL plantea respuestas ante un escenario internacional cambiante

Durante las jornadas de trabajo, los representantes de los países participantes analizaron las transformaciones que experimenta América Latina y el Caribe y las dificultades que enfrenta la región para alcanzar mayores niveles de desarrollo.

Entre los temas abordados figuraron la productividad, la transformación digital, la innovación, el financiamiento para el desarrollo, la sostenibilidad fiscal y la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales.

Los debates también estuvieron marcados por las tensiones geopolíticas internacionales y sus posibles efectos sobre el comercio, la inversión y las cadenas globales de valor.

En este escenario, los participantes coincidieron en la importancia de fortalecer los mecanismos de cooperación y promover políticas públicas capaces de responder a las nuevas condiciones económicas.

Otro de los ejes de discusión fue la necesidad de aprovechar las oportunidades que ofrecen los avances tecnológicos para impulsar el crecimiento y reducir las brechas de desarrollo.

La transformación digital fue presentada como una herramienta que puede contribuir a elevar la productividad, fortalecer la innovación y facilitar la integración de las economías regionales.

Sin embargo, también se destacó la importancia de garantizar que sus beneficios lleguen a los distintos sectores de la población y no profundicen las desigualdades existentes.

En materia económica, las discusiones resaltaron la necesidad de fortalecer la movilización de recursos internos, mejorar la calidad del gasto público y ampliar el acceso a financiamiento en condiciones adecuadas.

Estas prioridades adquieren especial relevancia para los países latinoamericanos y caribeños, que enfrentan el desafío de aumentar sus inversiones sociales y productivas sin comprometer la estabilidad de sus finanzas públicas.

Aprueban la Resolución de Santiago de los Caballeros

La cuadragésima primera reunión de la CEPAL concluyó con la aprobación de una serie de resoluciones orientadas a fortalecer la cooperación regional, establecer prioridades de trabajo y promover políticas públicas dirigidas al desarrollo sostenible.

Entre los principales resultados figuró la Resolución de Santiago de los Caballeros, mediante la cual los Estados miembros establecieron lineamientos para orientar las investigaciones y propuestas del organismo frente a las transformaciones económicas y geopolíticas internacionales.

La resolución plantea la necesidad de abordar las brechas estructurales que limitan el desarrollo de América Latina y el Caribe y promover respuestas que permitan aprovechar las oportunidades de un escenario global cambiante.

Como parte de los acuerdos, los países miembros tomaron nota de los documentos Gestión de las transformaciones en una era de rupturas y Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica, presentados y debatidos durante las sesiones.

Ambos documentos sirvieron como base para analizar los desafíos regionales y formular propuestas orientadas a fortalecer las capacidades productivas, institucionales y tecnológicas de los países.

La resolución también encomendó a la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL continuar elaborando estudios y propuestas de políticas públicas, en coordinación con los gobiernos que soliciten asistencia técnica.

El propósito es contribuir al fortalecimiento de las capacidades nacionales y facilitar la implementación de iniciativas que impulsen el desarrollo económico y social.

Durante la clausura, el canciller dominicano destacó que los acuerdos alcanzados representan una oportunidad para avanzar hacia soluciones concretas frente a los principales desafíos regionales.

Bisonó sostuvo que el verdadero alcance de las deliberaciones dependerá de la capacidad de los países para dar continuidad a los compromisos asumidos y convertirlos en proyectos de cooperación, políticas públicas y alianzas que produzcan resultados tangibles.

En ese sentido, resaltó la importancia de orientar la conectividad y la transformación digital hacia el aumento de la productividad, el fortalecimiento de la innovación y la creación de nuevas oportunidades económicas.

También abogó por promover políticas macroeconómicas enfocadas en el desarrollo, mejorar la movilización de recursos internos, elevar la calidad del gasto público y garantizar la sostenibilidad fiscal.

El ministro reafirmó el compromiso dominicano de promover una participación activa de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil en la agenda regional.

Destacó especialmente el papel del empresariado en la generación de empleos, la inversión y el fortalecimiento de las actividades productivas.

Panamá acogerá la próxima reunión en 2028

Otro de los acuerdos alcanzados durante el encuentro fue la selección de Panamá como sede del cuadragésimo segundo período de sesiones de la CEPAL, previsto para 2028.

La decisión permitirá dar continuidad a los trabajos del organismo y evaluar los avances relacionados con las prioridades establecidas durante la reunión celebrada en República Dominicana.

En la clausura, las autoridades dominicanas agradecieron la participación de las delegaciones internacionales y el respaldo de la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL.

El canciller Bisonó también reconoció las contribuciones de los copresidentes de la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo, Michelle Bachelet e Iván Duque, así como de los expertos, panelistas y representantes de los distintos sectores que participaron en las discusiones.

Asimismo, valoró la labor desarrollada por Perú durante su período al frente del organismo.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, agradeció al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña y al canciller Bisonó por el respaldo brindado a la organización del encuentro.

El funcionario destacó la disposición del Gobierno dominicano para facilitar el diálogo y la construcción de consensos entre las naciones participantes.

“Nos llevamos en el corazón a un país que ha demostrado, con hechos, su compromiso con el diálogo y la construcción de consensos regionales”, manifestó Salazar-Xirinachs.

También reconoció el trabajo de los equipos responsables de la organización de las jornadas y la participación de las delegaciones internacionales.

El desafío de convertir los acuerdos en resultados

La celebración del cuadragésimo primer período de sesiones de la CEPAL representó para República Dominicana una oportunidad de fortalecer su presencia en los espacios de discusión económica y política de América Latina y el Caribe.

El encuentro permitió presentar los avances económicos nacionales, compartir las metas de desarrollo del Gobierno y participar en la definición de prioridades regionales frente a un escenario internacional cada vez más complejo.

La elección del país para presidir el organismo hasta 2028 también supone una responsabilidad adicional.

Durante los próximos dos años, la República Dominicana tendrá la oportunidad de contribuir al fortalecimiento de la cooperación regional y promover iniciativas que permitan transformar los acuerdos alcanzados en acciones concretas.

La implementación de políticas orientadas a elevar la productividad, fortalecer la innovación, ampliar el acceso a financiamiento y reducir las desigualdades estará entre los principales desafíos de la región.

En ese contexto, la Resolución de Santiago de los Caballeros constituye una referencia para orientar los trabajos del organismo y dar seguimiento a las prioridades acordadas.

Más allá de las declaraciones y los compromisos diplomáticos, el verdadero éxito del encuentro dependerá de la capacidad de los países para traducir sus propuestas en resultados que mejoren las condiciones de vida de la población.

Para República Dominicana, el desafío será aprovechar su presidencia de la CEPAL para impulsar una agenda de cooperación que contribuya al desarrollo regional y, al mismo tiempo, fortalezca las oportunidades económicas y sociales de sus ciudadanos.

La reunión concluyó con una idea central: América Latina y el Caribe necesitan avanzar del diagnóstico a la acción para responder a los desafíos de una economía mundial en transformación.