Presidente de Cuba dispuesto a dialogar con EE. UU.

Martin Severino | 05 febrero 2026

Cuba. – El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que su gobierno está dispuesto a entablar un diálogo con Estados Unidos sobre cualquier tema, siempre que se realice en condiciones de igualdad, sin presiones ni precondiciones, y con pleno respeto a la soberanía y autodeterminación del país. Las declaraciones fueron ofrecidas durante una rueda de prensa transmitida en cadena de radio y televisión, en la que el mandatario subrayó que bajo escenarios de coerción no es posible sostener conversaciones genuinas entre Estados.

“Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar”, expresó Díaz-Canel, al tiempo que precisó que dicho acercamiento solo sería viable “sin presiones, sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia y a nuestra autodeterminación”. El jefe de Estado cubano advirtió que cualquier intento de condicionar el diálogo o de intervenir en asuntos internos de la isla sería interpretado como una injerencia inaceptable.

Las declaraciones del gobernante se producen en un contexto de creciente tensión bilateral, marcado por las medidas adoptadas por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, que han impactado directamente el acceso de Cuba al combustible necesario para la generación de parte de la electricidad que consume el país. Washington ha buscado impedir que la isla reciba petróleo de Venezuela, su principal aliado energético durante las últimas dos décadas, y ha incrementado la presión para reducir los envíos de crudo desde México. A estas acciones se suma una orden ejecutiva firmada a finales de enero que faculta a la Casa Blanca a imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba.

En ese mismo documento, el mandatario estadounidense calificó a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, acusando a la isla de alinearse con países y actores hostiles a Washington. Estas medidas han agravado la ya compleja situación económica y energética del país caribeño, que enfrenta dificultades para sostener su sistema eléctrico y el abastecimiento de combustibles.

Adicionalmente, tras la operación militar con la que Estados Unidos detuvo el pasado 3 de enero al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump lanzó advertencias veladas al gobierno cubano, sugiriendo que La Habana se vería obligada a negociar con Washington y asegurando que “Cuba será libre”. El presidente estadounidense también afirmó recientemente que el diálogo con la isla ya había comenzado y se mostró optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo.

“Estamos hablando con el pueblo de Cuba, con los más altos responsables de Cuba. Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, dijo a la prensa el 2 de febrero, al tiempo que aludió a las dificultades económicas que atraviesa la nación caribeña.

No obstante, Díaz-Canel no confirmó la existencia de un diálogo formal en curso con Washington, aunque reconoció que Cuba atraviesa un momento “complejo” debido al endurecimiento de las sanciones y las limitaciones en el suministro energético. El mandatario insistió en que cualquier acercamiento deberá basarse en el respeto mutuo y en el reconocimiento del derecho de Cuba a decidir su propio rumbo político, sin condicionamientos externos.