Portugal acude hoy a las urnas con 5 aspirantes y una 2da vuelta casi segura

Max Herrera | 18 enero 2026

LISBOA.– Portugal acude este domingo a las urnas para celebrar unas elecciones presidenciales que se presentan como las más abiertas y competitivas desde la Revolución de los Claveles de 1974. De acuerdo con los sondeos, ningún candidato alcanzaría la mayoría absoluta necesaria para imponerse en la primera vuelta, lo que hace prever una segunda ronda el próximo 8 de febrero, un escenario poco frecuente en la historia democrática del país.

El proceso electoral coincide con el final del segundo y último mandato del actual presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, y se desarrolla en un contexto político distinto al de elecciones anteriores. El Parlamento portugués muestra una mayor fragmentación, con una derecha que concentra una amplia mayoría de los escaños y una extrema derecha consolidada como una de las principales fuerzas políticas. Este panorama ha incrementado el interés en una elección que, aunque presidencial, tiene implicaciones institucionales relevantes.

Portugal cuenta con un sistema semipresidencialista en el que el jefe del Estado no ejerce funciones ejecutivas directas, pero dispone de atribuciones clave, como la disolución del Parlamento, la convocatoria de elecciones, el veto legislativo y la posibilidad de destituir al Gobierno. Tradicionalmente, estas competencias han sido ejercidas de manera moderada, con un rol de arbitraje institucional. Sin embargo, la posibilidad de que candidatos ajenos al consenso político tradicional accedan a la presidencia ha reactivado el debate sobre el alcance de estos poderes.

Entre los aspirantes con mayores opciones figuran representantes de los partidos que han dominado la política portuguesa en las últimas décadas. En el centroderecha, Luís Marques Mendes, respaldado por el Partido Social Demócrata, inició la campaña como favorito, aunque su apoyo se ha reducido progresivamente. En el espacio socialista, António José Seguro ha ganado visibilidad durante la campaña, posicionándose como una alternativa con un discurso centrado en la estabilidad institucional y en asuntos sociales como el sistema público de salud.

Junto a ellos concurren candidaturas que se sitúan fuera del eje político tradicional. Destaca la del líder de Chega, André Ventura, quien encabeza varios sondeos y ha centrado su discurso en una crítica al sistema político surgido tras 1974. Su candidatura ha generado debate por el contenido de algunos mensajes de campaña y por el peso creciente de su formación en el escenario nacional.

Según los analistas, la fragmentación del voto hace probable que la definición del próximo presidente se traslade a una segunda vuelta.