“Pedía a Dios que me dejara vivir por mi hija”: Plegaria de Anny, embarazada apuñalada por expareja en UASD Barahona

ElAvance | 23 marzo 2024

Santo Domingo.- “Mientras él me apuñalaba pedía a Dios que me dejara vivir por mi hija”.

Con esta plegaria al Omnipotente la joven embarazada, estudiante de Educación, Anny Gabriela Rosario Beltré, narra la tragedia vivida el fatídico día en que su expareja se hizo pasar por estudiante de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) recinto Barahona, para intentar acabar con su vida de varias estocadas.

Los sueños de Anny se vieron amenazados tras su expareja Randy Antonio Gómez López, de 35 años de edad, casi quitarle la vida sin importarle la criatura que llevaba en su vientre fruto de ambos, justamente en el Día Internacional de la Mujer.

Gómez López, se disfrazó de estudiante el día 8 de marzo para ingresar hasta el interior del recinto universitario y una vez en el salón de clases, en que la joven mujer esperaba al profesor y a sus compañeros para la materia que le tocaba, la sorprendió su expareja e infirió 7 puñaladas.

Rosario Beltré, narró al Listín Diario que mientras recibía “sin piedad” las estocadas de su exmarido, se puso en oración y que pedía a Dios que le permitiera vivir por la hija que procreó con su verdugo.

“Le pedía a ¡Dios déjame vivir!, ¡déjame vivir!, por mi hija”, dijo Anny Gabriela cuando se le preguntó si pensó en morir en ese momento a lo que asintió con la cabeza que temía su final en ese momento, pero lejos de dejar que le pusiera fácilmente fin a su existencia, la joven mujer puso a “Dios en su batalla mediante el poder de la oración”.

Es justo cuando aparece su “ángel salvador”: Leonor, un joven que estudia enfermería que casi pierde la vida cuando sin pensarlo se abalanzó sobre el agresor de la joven y este (victimario), como una feria, le lanzó varias puñaladas que no impactaron en su cuerpo por la agilidad que este mostró ante Randy Antonio que parecía fuera de control hasta que la población estudiantil se percató y que gracias a la intervención oportuna de la seguridad del Recinto universitario no fue linchado.

Anny había denunciado a su verdugo

Previo a cometer la agresión contra su expareja, el joven a quien días antes Anny Gabriela denunció ante las autoridades correspondientes, se reunió con la familia de la víctima, a quien como todo “sicópata” le hizo el compromiso de que jamás iba a agredir a su pariente, mucho menos causarle la muerte.

La magistrada María Consuelo Valenzuela, jueza de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Judicial de esa localidad le impuso como medida de coerción 3 meses de prisión preventiva al agresor.

En el proceso de recuperación de su salud, por las estocadas que recibió, Anny recibe ayuda, solidaridad y acompañamiento de su familia, autoridades del Recinto de Barahona, de la comunidad estudiantil, así como del personal administrativo de la Primada de América en Barahona.

Anny vive en la más espantosa miseria, pero tiene una visión de superar el umbral de la pobreza abyecta en que vive a través de un eje transversal para que las personas obtengan niveles de bienestar, tanto para ellos como para sus familias: la educación.