Papa Francisco reaparece e imparte bendición en Domingo de Resurrección

ElAvance | 20 abril 2025

Ciudad del Vaticano – El Papa Francisco, de 88 años, apareció hoy, Domingo de Resurrección, en el balcón central de la Basílica de San Pedro para impartir la bendición Urbi et Orbi, en un evento que reunió a cerca de 40,000 fieles en la Plaza de San Pedro. A pesar de su recuperación tras una neumonía bilateral, el Pontífice participó en esta ceremonia clave de la Pascua, que coincidió con la celebración ortodoxa y el Jubileo de la Esperanza.

A las 12:00 del mediodía, Francisco, en silla de ruedas y sin cánulas nasales, pronunció un breve mensaje: “Feliz Pascua”, antes de ofrecer la bendición que concede el perdón de los pecados. Su aparición, tras una Semana Santa limitada por motivos de salud, fue recibida con aplausos y emoción por los peregrinos presentes.

Actividades y estado de salud

Antes de la bendición, el Papa sostuvo un encuentro privado con el vicepresidente estadounidense J.D. Vance en la Casa Santa Marta, donde intercambiaron felicitaciones pascuales. La Santa Sede informó que Francisco, convaleciente desde el 23 de marzo tras su alta del Hospital Gemelli, muestra avances en movilidad y respiración, con un uso “residual” de oxigenoterapia.

El Papa no presidió la Misa de Pascua, oficiada por el cardenal Angelo Comastri, arcipreste emérito de la Basílica. La homilía, preparada por Francisco y leída por Comastri, destacó que “Cristo resucitado está vivo” y llamó a los fieles a vivir la Pascua como un impulso de esperanza, reconociendo a Jesús en los necesitados.

Francisco subrayó la coincidencia de la Pascua católica y ortodoxa, un evento poco común, y reiteró su propuesta de fijar una fecha unificada para la celebración, en el marco del 1700º aniversario del Concilio de Nicea. Su mensaje también abordó la renovación de la esperanza en tiempos de sufrimiento, con un llamado a apoyar a las víctimas de violencia y soledad.

La Plaza de San Pedro, decorada con flores, acogió a más de 35,000 personas durante la Misa de Pascua, que incluyó elementos de la liturgia bizantina en honor a la unidad ecuménica. La aparición del Papa, aunque breve, fue descrita como un “signo de esperanza” para los católicos, en un año marcado por el Jubileo y la próxima canonización de Carlo Acutis.

Fieles y medios destacaron la emotividad del mensaje papal, con frases como “Jesús llora las lágrimas de quien sufre” resonando en redes sociales. La presencia de Francisco, a pesar de su frágil salud, reafirmó su compromiso como guía espiritual.