Padres de Ismael Ureña claman justicia a casi un año de su muerte tras ser inyectado con esteroides

Ruth Encarnacion | 17 junio 2025

Santo Domingo, R.D. – A pocos días de cumplirse un año de la trágica muerte de Ismael Ureña, un joven prospecto del béisbol dominicano, sus padres siguen esperando respuestas y justicia. El joven, de apenas 16 años, perdió la vida el pasado 25 de julio de 2024 tras ser inyectado con un esteroide utilizado en animales, presuntamente para potenciar su rendimiento en el deporte.

Desde entonces, la familia vive entre el dolor y la impotencia. A pesar del tiempo transcurrido, aún no han recibido los resultados oficiales de la autopsia, lo que ha obstaculizado el proceso judicial. “A mi hijo no se le ha hecho justicia. No sabemos ni siquiera qué dicen los exámenes. Solo queremos que se sepa la verdad y que pague quien tenga que pagar”, expresó con lágrimas la madre del joven.

Los padres responsabilizan directamente a Yordi Cabrera, quien señalan como el encargado de la academia donde entrenaba Ismael. Aseguran que fue él quien le suministró la sustancia que acabó con su vida, y lamentan profundamente que hasta el día de hoy se mantenga en libertad, sin enfrentar consecuencias legales.

Este lunes, Orlando Arasena, presidente de la Fundación Familia Sin Violencia y abogado de la familia Ureña, se pronunció frente al Congreso Nacional para hacer un llamado urgente al presidente de la República. Arasena pidió que no se promulgue la nueva ley que busca regular la contratación de prospectos de béisbol, argumentando que dicha legislación no contempla sanciones claras contra quienes abusan de menores de edad en las academias deportivas.

“El proyecto de ley no protege a nuestros niños. No hay sanciones para quienes, como en el caso de Ismael, inyectan sustancias prohibidas a menores sin supervisión médica ni consentimiento. No podemos permitir que se institucionalice un sistema que abandona a nuestras familias y a nuestros hijos”, declaró Arasena.

La familia Ureña también hizo un llamado directo a la procuradora general de la República, Yenni Berenice Reynoso, solicitando que tome el caso en sus manos y garantice una investigación justa e imparcial. “Le pedimos a Yenni Berenice que nos escuche. Somos una familia humilde, pero con el corazón destrozado. Nuestro hijo murió persiguiendo un sueño. No puede quedar en el olvido”, dijo el padre de Ismael entre sollozos.

Este caso, que ha estremecido a la comunidad deportiva y a la sociedad dominicana, expone la necesidad urgente de mayor regulación, supervisión y justicia en el manejo de jóvenes atletas en formación.