ONGS  podrían perder su licencia para operar en Afganistán si mantienen mujeres dentro sus organizaciones

Ruth Encarnacion | 02 enero 2025

El Talibán ha anunciado el cierre de todas las organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales y extranjeras en Afganistán que empleen a mujeres. Esta medida llega dos años después de que el gobierno talibán ordenara a las ONG suspender el empleo de mujeres afganas, bajo el argumento de que no cumplían con la correcta vestimenta islámica, específicamente el uso del hiyab.

El Ministerio de Economía de Afganistán, en una carta publicada en X la noche del domingo, advirtió que las ONG que no cumplan con la nueva directiva perderán su licencia para operar en el país. El ministerio destacó que tiene la responsabilidad de registrar, coordinar y supervisar todas las actividades de las organizaciones, tanto nacionales como internacionales. Además, se ordenó la suspensión de cualquier actividad laboral femenina en instituciones no controladas por el Talibán.

Esta decisión se suma a otros esfuerzos del Talibán para controlar o intervenir en las actividades de las ONG en Afganistán. A principios de diciembre, el Consejo de Seguridad de la ONU recibió informes sobre las crecientes dificultades que enfrentan las trabajadoras humanitarias afganas para realizar su labor, a pesar de que la ayuda sigue siendo esencial en el país.

Además, ha aumentado la cantidad de informes de ONG que informan sobre la detención de su personal, tanto femenino como masculino, por parte de la policía de la moral del Talibán. A pesar de esto, los talibanes niegan estar impidiendo el trabajo de las agencias de ayuda.

El Talibán también ha implementado políticas que excluyen a las mujeres de muchos trabajos y espacios públicos, y han restringido su acceso a la educación más allá del sexto grado.

Por otro lado, el líder talibán, Hibatullah Akhundzada, ha emitido una orden que prohíbe que los edificios tengan ventanas que den a lugares donde las mujeres puedan estar o sentarse. Este decreto afecta tanto a edificios nuevos como existentes. Si una ventana da a áreas como patios o cocinas, los responsables de los edificios deben encontrar maneras de oscurecer la vista, como instalar una pared, cerca o pantalla. Las autoridades locales deben supervisar la construcción para garantizar que no se coloquen ventanas que miren hacia propiedades residenciales.