Omar y la lanza que no atravesó el escudo oficialista

Martin Severino | 13 noviembre 2025

Por Martín Severino.

Los recientes ataques del senador Omar Fernández al Gobierno y su insistencia en que este respete la indexación salarial establecida en el Código Tributario han sido, para él, una lanza para arremeter contra el oficialismo y condicionarlo. Sin embargo, dichos ataques han encontrado escudos tipo aspis o hoplon, como los que utilizaban los guerreros de las fuerzas de la unidad griega en la Grecia clásica, entre los siglos VIII y IV a. C.

Y es que las sólidas respuestas de funcionarios, legisladores y seguidores del PRM a los ataques de Fernández han sido un contundente “por aquí no” para el joven legislador, que tiene mucho que probar y poco que exhibir. En los pasados cuatro años, cuando ocupó una curul en la Cámara de Diputados, no se le vio hablar de este tema ni defender a la clase trabajadora del país, que a lo largo de su historia ha logrado sus conquistas bajo sangre y fuego.

Y sí, poco que probar, repito, dado que el único trofeo que puede mostrar Fernández es la victoria desigual obtenida en las pasadas elecciones sobre Guillermo Moreno, en la que desde el inicio este último lucía en desventaja: fuera de paso, sin condiciones ni forma, pero sobre todo sin una gran pegada para dar un knockout. Sin dudar, podríamos decir que ese triunfo fue como salir de caza y encontrar la presa lista y servida.

Pero es que, guardando la distancia y sin restar méritos a las iniciativas que este ha presentado y que han progresado en el Congreso Nacional, quien hoy busca condicionar al Gobierno y congraciarse con la clase trabajadora nunca ha estado abiertamente del lado de los que sufren.

Fernández, quien es la esperanza de los “fuercistas” en el futuro para llegar a la presidencia, aún tiene un largo camino por recorrer, verdaderas guerras políticas que ganar y, sobre todo, debe dejar de guardar silencio para mantener una postura de amistad con todos y desplazar a un león que ya no manda en la selva.